El fiscal Martín Scattareggi reunió las pruebas que tiene hasta el momento para imputar y esclarecer el crimen de Carina Rodríguez (42), la verdulera ultimada de un balazo en la cabeza este jueves durante un asalto en su negocio ubicado en San Martín.Los detenidos David Fabián Bravo Chaile (36), Genaro Lucero Videla (42) y Genaro Lucero Jofré (23) fueron acusados por homicidio criminis causa y arriesgan perpetua. Los detalles del caso, la importancia del auto secuestrado y las medidas que faltan.
Los tres detenidos que tiene la causa fueron formalizados por el homicidio durante un asalto de la verdulera en su negocio de calle Soler y Lima en el Este provincial.
El trío entró a la verdulería y uno que estaba armado amenazó a la mujer, quien estaba con su hija de 12 años. Rápidamente le sacaron una balanza e investigan si también robaron un celular y plata.
Antes de irse, el que estaba armado, le disparó a menos de un metro a la trabajadora, quien murió casi en el acto porque el proyectil le atravesó la cabeza (el disparo entró por la zona del cuello y salió por la parte superior del rostro).
El arma utilizada fue un revólver calibre 38 y esto lo confirmaron porque el proyectil quedó alojado en una de las paredes del negocio y lo peritaron.
Por las características del rodado, los pesquisas lo ubicaron en el barrio Villa del Carmen y, tras algunas medidas, encontraron el auto y a los sospechosos. Ahora, el fiscal espera por unas medidas de importancia para mantener presos a los tres detenidos.
Si bien los tres van a quedar imputados por homicidio criminis causa, es decir, matar para ocultar otro delito, en este caso el asalto, el fiscal espera por el resultado de varias medidas de prueba para que ninguno recupere la libertad.
Esto porque hay un sólo testigo que podría identificar al menos a uno de los tres detenidos, por lo que los otros dos podrían no ser identificados en rueda de personas. Si eso sucede, podrían quedar libres. Y, respecto de la otra testigo, la hija de la víctima que presenció el homicidio, aún no saben si podrá declarar en Cámara Gesell por su estado emocional y si puede reconocer a los asaltantes si hace la rueda de personas (también podría determinar quién fue el que disparó contra su madre para definir autor y coautor).
Por eso dependen de los resultados de las pruebas que puedan haber extraído del auto los peritos de Policía Científica. Lo que tienen acreditado es que el auto confiscado es el que estacionó en la escena (sobre calle Soler) y en el que huyeron los agresores pero, hasta el momento, no hay evidencias físicas sobre la presencia de los supuestos autores en la verdulería.
Por ese motivo esperan por los informes y adelantos de laboratorio para saber si adentro del vehículo levantaron rastros dactilares recientes de los autores. Esto porque si se confirma que estuvieron adentro del vehículo, prácticamente se podría establecer que fueron ellos quienes cometieron el hecho aquella siesta. También esperan para determinar si sus huellas también quedaron impregnadas adentro del negocio.
También aguardan por los resultados de guantelete para saber si alguno de los tres disparó y del barrido electrónico para determinar si tienen rastros de pólvora en las prendas de vestir, lo que también los complicaría en la causa.
Hasta que los resultados lleguen a la Oficina Fiscal Nº12, los tres detenidos serán imputados y luego enviados a la cárcel por sus antecedentes y la gravedad del hecho por el cual están señalados.