Pueden imputar a otros efectivos

Pericias confirmaron que la bala que mató al joven salió del arma del policía detenido

Por Hernán Adrover

Las pericias de Policía Científica confirmaron que el policía detenido e imputado por el asesinato de Ricardo Bazán (29) en el barrio Alto Mendoza, ocurrido este miércoles por la noche en Ciudad, fue quien disparó y mató a la víctima. Los peritos confirmaron que el plomo que entró en su cuerpo fue disparado por el arma reglamentaria del policía  Alexis José Méndez (27), domiciliado en Tunuyán y con prestación de servicio en la Comisaría 59ª de La Favorita.

El fiscal Horacio Cadile, de Homicidios, continúa con la recepción de pruebas para esclarecer el presunto caso de gatillo fácil que tuvo como víctima fatal a Bazán, conocido como "Robertito" entre sus familiares.

El hecho sucedió este miércoles pasadas las 22 cuando un grupo de tres policías detuvieron a una camioneta Ford Ranger donde iba un hombre de 40 años y Bazán. Ante la requisa de los efectivos, "Robertito" decidió escapar corriendo (creen porque sabía que tenía un pedido de captura e iba a quedar detenido) y el policía Méndez comenzó a seguirlo y disparó varias veces con su pistola Thunder calibre 9 milímetros provista por la fuerza.

Cuando el herido fue llevado al Centro de Salud de La Favorita, los médicos confirmaron que estaba muerto pero hasta ese momento no se sabía lo que había ocurrido porque los policías no dijeron que pasó en dicho procedimiento una vez que llegaron a la comisaría. Horas después esa información fue dada al fiscal del caso y por esa razón demoró a los tres efectivos, les secuestró las armas reglamentarias y el libro de novedades.  

El secuestro de las armas fue de mucha importancia porque este viernes por la mañana, luego de un cotejo balísitico que se realizó con el arma del uniformado y el plomo que extrajeron del cuerpo de Bazán, confirmaron que el proyectil salió de su arma. Es decir, que fue Méndez quien lo hirió mortalmente. 

Por otro lado, sostuvieron los peritos, que Bazán fue ultimado a corta distancia y mientras corría, situación que complicó a Méndez que fue imputado por homicidio agravado por su función de policía y por el uso de arma de fuego. 

La víctima tenía 29 años, iba a ser padre y vivía en el barrio Alto Mendoza de La Favorita. 

En la escena, una vez que se estableció que fue en calle El Algarrobal y Libertador, esa madrugada secuestraron seis vainas servidas calibre 9 milímetros. Horas después, ya por la mañana, Policía Científica realizó otra inspección y encontraron otras siete vainas servidas del mismo claibre, es decir, confiscaron 13 en total. Pero algunas tienen diferentes marcas por lo que se desprende que le tiraron con distintas armas. 

Con esa información, los pesquisas confirmaron que en las próximas horas podrían imputar a los otros policías que participaron en el hecho. Ellos son Gabriel Martínez (44) y Gabriel Barrozo (27) y la acusación que podría recaer sobre ellos, si confirman que ellos dispararon, es la de tentativa de homicidio. 

Herida mortal

Además de confirmar de qué arma salió el proyectil que mató a Ricardo Bazán, desde el Cuerpo Médico Forense y de Policía Científica comprobaron que la bala ingresó por arriba de la cintura y que, una vez que estuvo adentro del cuerpo, tuvo un recorrido ascendente. 

A raíz del camino que hizo el proyectil, fue que terminó perforando el corazón, lo que le ocasionó la muerte a los pocos segundos cuando intentaba huir de los efectivos y los disparos. 

Lo otro que confirmaron es que el arma tumbera -de fabricación casera- que secuestraron y que quisieron hacer pasar como que la portaba Bazán, no estaba funcionando. Por lo que se confirma que los efectivo la habrían "plantado" para tener pruebas a favor. 

Además, uno de los propios efectivos explicó que cuando palpó a "Robertito" en el control, no le encontró ningún arma, por lo que toma fuerza que el el arma fue colocada en la escena para alterarla. 


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