Histórico: industriales mendocinos, en masa, fueron a San Juan a pedir ayuda para desarrollar la minería
Nucleados en la Unión Industrial de Mendoza, varias decenas de empresarios se pasaron el día en la vecina provincia indagando sobre el éxito de la minería y su expansión. Licencia social y los métodos para acercarse a los sectores que rechazan la actividad fueron algunas de las inquietudes. Hubo camaradería y apoyo. Pero algo de recelo y de dudas también, cuando un joven sanjuanino, temeroso por la competencia que ve en los mendocinos, les aclaró: "El bife es nuestro y lo comemos nosotros".
Eran unos 70, quizás 75. Ellos, pequeños y medianos empresarios del sector industrial, algunos académicos y otros miembros de organismos científico-técnicos de Mendoza, se miraban entre sí y no caían del asombro. Dispuestos en mesas que compartían con otros tan pymes como ellos, otros académicos y algunos, los menos, funcionarios del gobierno sanjuanino, se pasaron toda la mañana del jueves haciendo preguntas y escuchando -atónitos-, respuestas y explicaciones, sobre cómo San Juan -la provincia inviable para muchos hasta poco tiempo atrás-, ha alcanzado tales estándares de equilibrio económico y social, en su desarrollo y crecimiento económico que hoy muestra altiva al país y al mundo, desde la base de la demonizada actividad minera a gran a escala.
El encuentro entre mendocinos y sanjuaninos se llevó adelante en un inmenso y cómodo salón de la Casa de Gobierno de la provincia vecina. Lo impulsaron los mendocinos de la UIM, se plegaron otras cámaras, y en San Juan fueron recibidos por la Mesa de la Productividad que tiene a Alberto Hensel, el ministro de Minería de la administración de Sergio Uñac, como uno de sus principales referentes.
La reunión fue inédita. Nunca antes como hasta ahora, tantos empresarios, técnicos y académicos de la provincia -y en ese número-, se habían encontrado con sus pares para discutir a fondo, sin personajotes de la política partidaria que coparan la escena, las decenas de trabas, escollos e inconvenientes varios que han impedido el desarrollo de la minería en Mendoza.
Los mendocinos se quejaron amargamente de su suerte ante los sanjuaninos, y de la hipocresía, y buena dosis de cinismo que ha envuelto a la política y a las administraciones del gobierno provincial -todas sin excepción- que se negaron a avanzar en el desarrollo de la actividad, y con mucha más virulencia en ese sentido desde que sancionara la Ley 7722.
Para los industriales de Mendoza, escuchar a Hensel, el ministro de Minería, fue como estar en el Paraíso. Nada que no supiesen, en verdad. Porque a cada región del mundo que suelen visitar, en donde la minería se ha desarrollado a gran escala, como en San Juan, suelen escuchar las mismas descripciones, las mismas experiencias y, sobre todo, lo que remarcaron los propios sanjuaninos: "No hay ningún proyecto minero que pueda desarrollarse sin licencia social. Pero la licencia social no se compra. La licencia social para la minería se alcanza con decisión política, con la participación de la comunidad y con una fuerte presencia de las empresas, involucradas como vecinas de la misma comunidad y el Estado liderando ese proceso".
"Estoy escuchando al ministro y cómo me gustaría que se fuera para Mendoza", comentó en medio del encuentro una de las mujeres, también empresaria, que formó parte de la delegación mendocina. Y en ese tono, de queja amarga de los industriales mendocinos que contrastaba con el orgullo y satisfacción por lo que tienen de parte de los sanjuaninos, se llevó adelante la reunión que sirvió más que nada para que la gente de la UIM y de la Cámara de Empresarios Mineros de la provincia confirmara lo lejos que está Mendoza de poder emular, al menos, a la vecina San Juan.
Los números son abrumadores. Si San Juan activara todos los proyectos mineros que tiene en carpeta en una etapa de análisis, junto con los que están operando, podría alcanzar una cifra cercana a los 8 mil millones de dólares anuales de ingresos.
Sus exportaciones también son una referencia notable sobre lo que le aportó la minería. En el 2004 vendía al exterior 200 millones de dólares; en el 2012, 2 mil millones de dólares; el año pasado, el 2018, 3.700 millones de dólares.
La minería aporta el 0,6 por ciento del PBI nacional. Pero en San Juan, la actividad interviene con el 12 por ciento de su PBG, que es el mismo que tiene Chile; más que Perú (10 por ciento) y mucho más que Australia (7 por ciento). El país, en su conjunto, cuenta con un potencial de inversión cercano a los 30 mil millones de dólares. Sólo en cantidad de empleos que se podrían crear, se calcula que alcanzarían los 160 mil trabajando alrededor del oro, el cobre y el litio, básicamente.
Los mendocinos fueron, en verdad, a escuchar experiencias como está dicho y a preguntar cómo se logró la política de Estado que se implementó en San Juan desde los inicios de los años 90 cuando Argentina comenzó a estar en el radar de las grandes empresas mineras a nivel mundial. Pero también recibieron, gratis, una sesión de terapia. Literalmente. "En Mendoza un gobernador sólo gobierna dos años, no cuatro, y eso es un inconveniente. Porque luego de la mitad del mandato se debilita al no tener una reelección. Ustedes tienen que reformar de una buena vez la Constitución e incluir la reelección del gobernador y el desarrollo de la minería también", comentó a los empresarios mendocinos Hensel, la estrella de este foro inédito de empresarios mineros de la región.
Claro, también afloró la duda, la sospecha y el recelo de los propios sanjuaninos respecto de la presencia y del interés de los mendocinos en torno al negocio de la minería. Uno de los mineros, sanjuanino, un joven que se pasó cerca de media hora hablando de cómo había crecido su emprendimiento familiar creado por su abuelo para transformarse en uno de los actores grandes del negocio, fue claro y contundente: "Por supuesto que no queremos que entren ustedes al negocio y que vamos a hacer lo posible para que no lo hagan, porque este bife es nuestro y lo queremos comer nosotros". Como respuesta obtuvo, de la platea mendocina un lacónico: "Gracias por la sinceridad".
Los datos siguieron saliendo durante la charla. Por caso, uno de los técnicos que venía de trabajar bastante tiempo en Jáchal, dijo que, en esa localidad, unos 400 vecinos empleados de las mineras, cobran 25 millones de pesos al año en sueldos, en su conjunto. Mientras que el municipio recibe, también al año, 20 millones de pesos en concepto de regalías.
De Mendoza hablaron muchos y escucharon todos. La voz cantante la llevó Mauricio Badaloni, el presidente de la UIM. En síntesis, el empresario fue el que planteó, en tono de queja, que a los empresarios les exigen distribuir la riqueza; "lo que es cierto y así tiene que ser. Pero antes hay que producirla y no nos dejan", afirmó, agregando que "hace 8 años que Mendoza no crea empleo genuino privado". Por supuesto que cuestionó en general a la política mendocina, a su dirigencia, cuando le adjudicó "decir siempre lo que entiende que la gente quiere escuchar. Pero tenemos muchas dificultades en Mendoza, por la pobreza, y nos hemos perdido la oportunidad de desarrollar una actividad noble como la de la minería".
Los sanjuaninos, por su parte, además de vanagloriarse y de festejar por lo que consiguieron en pocos años ante los mendocinos, se quedaron con el apoyo de las entidades de la provincia a la realización del túnel de Agua Negra, lo que les permitirá, de acuerdo con los dichos del ministro Hensel, desarrollar el clúster energético que persiguen.
"Gracias por el apoyo. Nosotros los vamos a acompañar a ustedes con la minería. Porque lo que pasó con la 7722 ha sido un accidente; un accidente de la política", agregó uno de los referentes. Fue casi al final y al cierre del encuentro, cuando aclaró, o intentó aclarar, aquella frase de su comprovinciano que había quedado flotando en el aire, haciendo un tanto espeso el ambiente, cuando el mismo había sido agradable y de camaradería a lo largo de todo el día: "Muchachos, hay bifes para todos".