La visita de Amado Boudou fue el hecho más saliente desde el punto de vista político en el Carrusel 2012: el vicepresidente se mostró todo el tiempo junto a Paco Pérez y acaparó la atención en un palco colmado de figuras políticas.
La visita de Amado Boudou fue el hecho más saliente desde el punto de vista político en el Carrusel 2012: el vicepresidente se mostró todo el tiempo junto a Paco Pérez y acaparó la atención en un palco colmado de figuras políticas.
El vicepresidente llegó al hotel Hyatt cerca de las 10 de la mañana y junto a Paco subieron al palco oficial para disfrutar del Carrusel.
Acompañado de su novia, la bella Agustina Kampfer, el vice no se separó de Paco ni un instante: juntos esperaron el paso de todos los carros con las reinas y se retiraron con destino al almuerzo de Bodegas de Argentina recién pasadas las 14, cuando quedaban apenas algunas agrupaciones gauchas por desfilar.
La ubicación de los funcionarios en el palco fue una postal: Paco estuvo junto a Boudou y Carlos Ciurca, cada uno con su mujer, y cerquita se ubicaron el embajador en Chile (y ex ministro de Néstor Kirchner) Ginés González García y el titular de Anses, Diego Bossio.
Algo más lejos estuvieron los funcionarios provinciales: los únicos intendentes que permanecieron todo el acto en la primera línea del palco fueron Jorge Giménez y Emir Félix, además del concejal guaymallino Luis Lobos que fue en representación de Alejandro Abraham, quién se lesionó en el pie y no pudo concurrir. El resto de los caciques sólo se acercó a la primera fila cuando pasaba el carro de su departamento.
Boudou y Paco actuaron casi al unísono: se mostraron muy afectuosos con la gente, se sacaron las decenas de fotos que les pidieron, probaron vino de las botas de varios gauchos y reclamaron regalos a todos los carros sin distinción.
Los favoritos del vice y el gobernador fueron los melones: cada que una reina traía estas frutas los dos las reclamaban a los gritos. También se mostraron compinches cuando pasó el carro de San Martín y se acercó al palco la boxeadora Yésica Marcos para regalarles guantes de boxeo. Pérez y Boudou posaron con los guantes puestos y ofrecieron batalla al mayor enemigo K: esto es para Clarín.

