Café de por medio, en el primer piso de la Casa de Gobierno, el titular de la Dirección General de Escuelas (DGE), se extendió en una charla con este diario y no se guardó nada: hizo un balance de su gestión y habló de sus metas para el 2019. Además, se refirió al gobernador Alfredo Cornejo y reveló sus aspiraciones políticas para el año que viene.
- ¿Cuál es el balance respecto a su gestión al frente de la DGE?
Mi balance personal es muy positivo porque siento que he colaborado, junto con muchos otros protagonistas: como el equipo de trabajo, un Gobernador involucrado y un gobierno que pone a disposición de la DGE muchos recursos como infraestructura, seguridad, programas que tienen que ver con la salud, a dejar un sistema educativo mejorado con respecto al que recibimos.
Mi valoración personal tendrán que darla los protagonistas y la comunidad y están en todo su derecho a opinar si estuve bien o mal. Siento que hemos logrado instalar como la principal agenda en la provincia el tema de la educación y que esto ha costado mucho, porque esto es un cambio cultural.
-¿Están solucionados todos los problemas?
No, pero han aflorado y están ahí y hay una enorme discusión. Entonces, hoy todos saben que se propone un calendario y se arma un gran debate, o si hablamos sobre matemáticas, sucede lo mismo, o con un programa de alfabetización. Esto hace que, como dijimos el primer día, la educación importe. Para mí, ese balance es altamente positivo, a pesar del cansancio, estoy muy conforme.
- En cuánto a temas espinosos, como el ítem aula o la aplicación de la ESI: ¿cuál es su conclusión?
El ítem aula fue el gran tema de inicio de la gestión que terminó dirimiéndose como nosotros lo habíamos planteado y era un cambio cultural o, como decía el Gobernador, era contracultural, era ir contra la cultura. Creo que a esta altura, el resultado ha sido tan positivo y más aún después de que se han atendido todos los casos realmente importantes de enfermedades. Por eso, creo que hoy, que ya no hay esa casuística que el Sute a veces elevaba para llevar aire a su molino, hay que hablar de que Mendoza tiene el menor ausentismo docente del país y tiene a los chicos y a los docentes en clases y han ido mejorando en sus evaluaciones. El punto de partida era ése. Por esto pienso que esa es una batalla cultural ganada e impuesta y que el resto del país mira con muchísima atención porque Mendoza ha dado un salto de calidad. No tengo dudas de eso.
En cuanto a la ESI, ese es otro salto cultural porque cuando llegó ese debate, que incluyó la legalización del aborto, vinieron los grupos radicalizados- no hablo de los que están legítimamente de un lado o de otro- y dijeron: "bueno, no hay que legalizar el aborto, hay que dar educación sexual integral en las escuelas" pero apenas salió la ley, ya se retractaron con esa idea también y ahí entra la tarea de Estado. Esta es una tarea constante, que no se termina nunca.
Nosotros capacitamos docentes en Malargüe, San Rafael, General Alvear. La ESI este año se dio en toda la provincia y con las limitaciones de que somos todos muy verbales. Creemos que porque se saca una ley la cosa ya está solucionada, pero después de la ley viene su aplicación y es mucho más lenta. Yo no tengo dudas de que hoy tenemos más ESI que hace tres años y mucho más que hace siete y que el año que viene vamos a tener más que hoy y dentro de 10 años vamos a tener todo lo que tenemos que tener porque esto es algo que se va construyendo y en el medio tenés los grupos que resisten, los que se quejan, los que hacen resistencia pasiva. No obstante, también pienso que hay cosas positivas como la comunicación del arzobispo Marcelo Colombo instando a las escuelas confesionales a dar ESI, son procesos culturales. Hubo 600 docentes, más de los inscriptos, capacitándose para luego ir a sus escuelas, a ellos y ellas les rindo mi homenaje.
- ¿Cuáles son sus proyectos para la DGE en el 2019?
Me falta hacer muchísimas cosas. Tenemos dos frentes para empezar a desarrollar durante 2019 que yo querría dejarlos listos y creo que así le daríamos mayor integridad a lo que veníamos haciendo. Una es matemáticas: tiene que estar en todos los niveles y modalidades, yo estoy apuntando a una alfabetización matemática temprana, empezar en jardincito y en primaria ya con otra impronta. Con esto no digo que le tengo que dar clases de matemáticas en jardincito, sí digo que en los juegos de los niños y niñas, deben estar presentes los temas matemáticos.
El otro gran desafío es Secundaria 2030 porque hemos estado trabajando con profesionales a nivel nacional. En relación a eso, cuando hagamos el balance general se va a ver, el gran orden administrativo, el desarrollo del GEM, que nos permite saber dónde está cada chico. Incluso, apenas se aprobó la Cédula Escolar Nacional (CEN), Julio Cobos, me envió un mensaje y le dije que recordara que nosotros tenemos el GEM, que también es una cédula y me respondió con el proyecto que incorpora todo lo que están haciendo las jurisdicciones porque hay muchas provincias que no tienen el GEM.
Yo le dije, ya está la ley, ahora hay que conseguir que suceda y eso va a ocurrir cuando haya un sistema informático lo suficientemente aceitado. Esos son los temas pedagógicos que continuamos con alfabetización temprana, el programa de Matemática Cuenta, un problema por día y los 20 minutos de lectura. Es que, además de proponerlo, hay que hacerlo. Esto está pasando pero hay que intensificarlo. Por eso, vamos a sumar la nueva matemática y Secundaria 2030.
- El año que viene hay elecciones: ¿qué aspiraciones políticas tiene en este sentido?
Yo tengo fecha de vencimiento. Llegué con Cornejo y me voy con Cornejo. La verdad que no me lo he planteado porque creo que nos queda un año de gestión muy intenso y en eso hay que ser respetuosos del próximo gobernador. Así como Alfredo llegó y eligió a su equipo, vendrá el sucesor con el suyo. En eso, puede llamar a cualquier funcionario cuya gestión le haya gustado o puede que piense que se ha cumplido una etapa.
Son más importantes los equipos que las cabezas. Si el próximo mandatario viene y considera que tiene que seguir la cabeza, ahí vendrá una nueva evaluación que no creo que sea el momento de hacer ahora. No lo estoy pensando pero sí creo que habrá una continuidad y el Gobernador lo ha dicho. Es muy probable que haya una voluntad de que estas políticas continúen. Ahora, ¿quiénes serán los protagonistas? Y... es muy prematuro decirlo.
Yo he estado muy contento y disfruto mucho de esto, ha sido un gran compromiso, un regalo de la vida que nunca imaginé recibir. No me imagino en cargos electivos y la gobernación ni se me ocurriría tampoco cargos electivos para intendencias o diputaciones o senadurías, no. Sí me imagino colaborando con un gobernador con el perfil de Cornejo en cualquier tarea que tuviera que ver con gestionar porque en estos tres años me he dedicado a estudiar mucho y a aprender cómo se gestiona porque insisto: una cosa es hablar y otra cosa es hacer que las cosas sucedan.
- Hablando del Gobernador, ¿Cómo analiza el presente y qué imagina sobre el futuro de Cornejo?
Creo que Cornejo es un hombre que hoy no tiene techo en su desarrollo político, creo que está en ascenso y con cosas concretas, no hablando. Pienso que tiene mucha menos presencia en Buenos Aires de la que debería tener porque él sigue siendo un hacedor y no un hablador. Hay otros que gobiernan poco pero tienen mucho predicamento a nivel nacional, salen mucho pero gobiernan poco en sus provincias.
No lo imagino en la vicepresidencia porque Cornejo es un ejecutivo, es un hombre para el hacer, pone la política al servicio del hacer porque tiene idea de adónde hay que ir. Yo lo veo como un hombre de diálogo, ejecutivo y lo llaman justamente porque al no haber reelecciones en la provincia, puede ocupar un cargo muy importante en un próximo gobierno de Cambiemos. ¿Cuál? Eso está en manos del Presidente y de él, pero creo que el país lo mira a él y a Mendoza.
La vicepresidencia es un puesto muy poco ejecutivo, es para alguien que desaparece de las decisiones ejecutivas y no creo que eso esté en el espíritu de Alfredo. Si yo fuera alguien que está aspirando a la presidencia, lo estaría viendo con enorme atención, porque uno ve a alguien que tiene la ductilidad de meterse con todos los temas, de hacerlos funcionar en su provincia y la habilidad para manejar la presidencia de un partido como el radicalismo en el concierto de un gobierno de alianza o de coalición. Creo que es una figura que está para ocupar cualquier posición. Yo no lo llevaría a la vicepresidencia pero sí lo veo en cargos que tengan que ver con lo ejecutivo.