Por estas horas hay un tema que provoca en el gobierno provincial un hermetismo absoluto: las posibles sanciones a las petroleras acordadas la semana pasada en la reunión de Ofephi.
Por estas horas hay un tema que provoca en el gobierno provincial un hermetismo absoluto: las posibles sanciones a las petroleras acordadas la semana pasada en la reunión de Ofephi.
En el ministro de Infraestructura decidieron hacer un silencio absoluto por lo menos hasta que este mediodía la presidenta Cristina Fernández durante la apertura del período de sesiones ordinarias del Congreso dé, según se espera, fuertes definiciones en torno a la posible reestatización de YPF.
Parte de la estrategia de avance estatal sobre es la presión de las provincias a las petroleras para que incrementen la producción de los pozos un 15% si no quieren que se reviertan los contratos de concesión.
La precipitación de la reestatización de YPF de la que dan cuenta varios medios nacionales le imprimió vértigo a la presión que las provincias deben ejercer sobre las firmas que operan los pozos.
El Ejecutivo provincial ya advirtió que habrá tiempo para que las empresas demuestren que retomarán las inversiones sólo si hay un cambio de actitud, según dijo el ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso, después de la cumbre de Ofephi.
Desde el entorno del funcionario explicaron que sólo se darán precisiones del accionar del estado provincial contra las petroleras después del discurso de Cristina.

