El primer gran obstáculo que encontrará Francisco Pérez en su intento de reforma constitucional y política serán sus propios intendentes, que tratarán de frenar algunos de los cambios que pretende introducir el Gobernador, como el límite a la reelección de las autoridades municipales.
El ímpetu reformista de Paco Pérez, que en los últimos días instaló las modificaciones como el principal tema de su agenda, chocará contra los intendentes peronistas, que tratarán de sostener algunas características del actual sistema que les ha permitido construir un poder territorial.
Concretamente son dos las iniciativas de Paco Pérez que encontrarán rechazo en los departamentos: limitar la reelección de todos los cargos a un solo período y establecer un sistema de primarias abiertas que reemplace a las actuales internas partidarias.
El coto a la cantidad de períodos que se puede permanecer en un cargo atacará la base sobre la cual muchos intendentes han construido su influencia, mientras que la adhesión al sistema de primarias abiertas neutralizará el poderío que revisten los aparatos partidarios a la hora de competir en una elección interna como las que se vienen practicando en Mendoza.
En principio, ninguno de los dos puntos será respaldado por la mayoría de los intendentes peronistas. Sobre estos no habrá diferencias en las posturas de azules, semi-azules y no azules. Incluso, en las últimas semanas ha habido un importante acercamiento entre los jefes comunales de las distintas facciones del partido y con coincidencias en los reparos a la reforma constitucional.
La tercera sugerencia que harán los intendentes también podría desatar enemistades con la fórmula de la gobernación: pedirán que, en caso de incluir la posibilidad de que el gobernador y su vice sean reelectos, Paco Pérez y Carlos Ciurca no sean alcanzados por las modificaciones constitucionales bloqueando la posibilidad de que la fórmula acceda a continuar en el Ejecutivo en 2015.