Pese a la calma cambiaria y la estabilidad que viene mostrando la cotización del dólar en la Argentina, la compra de divisas sigue siendo por lejos la opción más elegida por los argentinos a la hora de ahorrar. No importan las altas tasas en pesos de los plazos fijos, la emisión de bonos o la creación de fideicomisos y fondos de inversión, la compra de dólares como refugio frente a la falta de confianza en el peso es una constante que gana adeptos.
Con datos a febrero de 2017, según una encuesta del Centro Estratégico para el Crecimiento y Desarrollo Argentino (CECREDA), el 54,5% de los argentinos con capacidad de ahorro (esto es el 39,2% del total de encuestados) elige la compra de dólares como refugio de valor para su dinero.
En segundo lugar quedan opciones más rentables y de por sí más conservadoras como el Plazo Fijo (37,7% dice que ahorra por esta vía), dejando más a tras a los Fondos de Inversión (19,2%), Inmuebles y/o ladrillos (15,6%) y la Compra de bonos o títulos públicos (13,6%).
El dato significativo es que pese a la paz cambiaria que rige desde la salida del cepo al dólar allá sobre principios de 2016 y la estabilidad en el tipo de cambio aun en un contexto de alta inflación, la preferencia por ahorrar comprando divisas viene en aumento.
El ahorro en dólares, además de ser la opción menos rentable en un contexto donde la devaluación pierde a manos de la inflación, hace que recursos genuinos de las familias y empresas salgan del sistema formal en pesos para ir a refugiarse al colchón o cajas de seguridad. Se le quita financiamiento genuino a los bancos vía Plazos Fijos, al Estado y empresas vía bonos y títulos públicos, e incluso a la economía real vía Fondos de Inversión en Inmuebles. En definitiva todos pierden con la falta de confianza que pese sobre el peso como moneda y la economía argentina.