El Domingo de Ramos es una de las grandes celebraciones de la Iglesia Católica, ya que con ella comienza la Semana Santa, una de los momentos más importante de esta religión, debido a que en esas fechas se conmemoralamuertey resurrección de Cristo, Hijo de Dios, hecho que fundamenta al catolicismo.
La misa del Domingo de Ramos, que relata la entrada triunfal de Jesús a la ciudad de Jerusalén (la gente lo recibió con hojas de palma y ramas de olivo), también se celebra en lugares donde el credo católico no posee tantos fieles, y convive con otras religiones.
Uno de estos lugares es Camerún. Allí los misioneros y religioso católicos comparten su estadía con musulmanes, y distintas sectas a las que pertenecen gran parte de los lugareños.
La República de Camerún, cuya capital es Yaundé, tiene una población de 18.160.000 habitantes, de los cuales 4.842.000 son católicos, es decir el 26% del total de la población.
A pesar del pequeño porcentaje de fieles de esta Iglesia que tiene como cabeza visible al Papa Francisco, la celebración del Domingo de Ramos se realiza como en cualquier país, donde el catolicismo es el credo que predomina.
La única diferencia es que aquí, los ritos característicos de esta fecha, se mezclan con el colorido y las costumbres de este fantástico país africano, lo que lo hace diferente y atractivo.
"Aquí se mezcla la tradición del lugar con la religión de Jesucristo", señalan los misioneros que se encuentran evangelizando en ese país.
Las fotos fueron tomadas por la comunidad de monjas pertenecientes a la congregación Nuestra Señora de la Compasión que desarrolla su misión y servicio en ese país. Entre ellas se encuentra una religiosa mendocina, Silvina Leiva.