Las voces de disconformismo todavía resuenan por calle Lencinas, una parte del Parque San Martín está caliente por el momento actual del equipo y su prematuro ingreso a la zona de descenso en este certamen de la B Nacional.
Las voces de disconformismo todavía resuenan por calle Lencinas, una parte del Parque San Martín está caliente por el momento actual del equipo y su prematuro ingreso a la zona de descenso en este certamen de la B Nacional.
El "Lobo" cambió al histórico entrenador de los milagros inesperados y se la jugó por contratar a otro con algunos laureles a cuesta y un pasado venturoso como jugador profesional.

Omar Labruna, hijo del recordado Ángel, se adentró en la vida blanquinegra poco días antes de un encuentro que a priori resultaba determinante para virar de proa a babor.
En dos días, el adiestrador se decidió por subirse a este barco cargado de ilusiones, esas que generó y disfrutó esta institución en su debut absoluto en la categoría más importante del ascenso Nacional.

No empezó bien la mano para este grupo de trabajo, que llegó plenamente confiado en alcanzar las metas requeridas, y el mismo Labruna al respecto lo confirma en diálogo con Sitio Andino: Estamos esperanzados en que podemos conseguir lo que pretendemos de este equipo. Esta semana estamos trabajando en doble turno, hasta el viernes incluido, en pos de intensificar el ritmo que pretendemos tenga el plantel para afrontar lo que se viene. Vamos a ver videos de nuestros rivales para saber a qué nos enfrentamos y usarlo como herramienta de aprendizaje.
El momento delicado en la tabla de posiciones, que hoy lo posiciona en zona de descenso directo, sumado a los reclamos populares, también fueron consultas que el técnico respondió. "Esta claro que necesitamos mayor explosión en todas las líneas. Anímicamente debemos saber que podemos conseguir todo lo que queramos, con convencimiento de lo que uno hace eso se logra. Salir del fondo nunca es sencillo, pero tampoco es imposible, cuando no se puede ganar, un punto vale y mucho, en el balance final quizás ese punto termina valiendo por muchos más.

Del público y sus gritos, de algunos silbidos e insultos, el técnico dijo: Es lógico que esto suceda, ese partido con All Boys tuvimos muchos altibajos, abusamos de los pelotazos y jugamos mal. Para contrarrestar aquellos hay que doblar los esfuerzos y ser más intensos, eso lo quiero remarcar, en todos lados pelear hasta la última pelota, pero siendo ordenados, para lo que yo pretendo tenemos que trabajar aún más.
Para el final, Labruna mencionó el futuro mediato del Lobo y sus labores previas al viaje a Pergamino: Vamos a estar en mejores condiciones para el encuentro con Douglas, ya los voy conociendo mejor a los muchachos y voy viendo donde sobresalen mayormente. Sé que todo parece cuesta arriba, pero pido tiempo de trabajo y que nos acostumbremos todos a trabajar como grupo. El sábado nos vamos al mediodía a Buenos Aires por aéreo y de ahí en micro hacemos esas dos horitas hacía Pergamino para jugar el domingo.

