¿Sabías que el 15,6 por ciento de los nacimientos que se producen en la Argentina corresponden a menores de 20 años? Así lo demuestran las estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación. Por este motivo y porque existen muchas enfermedades de transmisión sexual, es necesario hablar de sexo con responsabilidad con nuestros hijos más aún teniendo en cuenta que los chicos comienzan a obtener información de internet y de las conversaciones de sus amigos.
Ante semejante panorama, el rol de los padres debe ser activo. "Si bien la escuela, sus amigos e Internet pueden ofrecer acercamientos a esta temática, la educación sexual de los hijos es responsabilidad de sus padres", explicó Dina Laufer, psicóloga clínica y especialista en familia a Entremujeres.
A muchos padres les incomoda hablar con sus hijos sobre sexualidad porque sienten que se relaciona con su propia intimidad. Para otros, hablar de esto les provoca mucha vergüenza, o no saben cómo empezar. Y otros no hablan del tema porque dicen: "¡Hoy los chicos ya saben todo por Internet!" Otros creen que con lo que les explican en la escuela alcanza y, por último, están los que consideran que a ellos nadie les explicó nada del sexo y que tuvieron que aprenderlo todo solos. En todas estas posturas, las familias están cediendo un espacio a los otros sin poder ajustar la información a los valores, las creencias y las expectativas que cada familia tiene.
Acorde a Laufer, los datos que arrojan diversas encuestas que se han realizado en Argentina promedian una edad de inicio de la sexualidad a los 14 años. Por lo que es fundamental preguntarse cuándo es buen momento para empezar a hablar de este tema con los hijos.
"Desde que nacen estamos hablando de sexualidad. De acuerdo a su momento evolutivo, y a las preguntas que el niño se haga, es la información que los padres les vamos a ir transmitiendo. Es importante tener en cuenta que los chicos aprenden y se informan no solo de lo que les decimos, sino de lo que ven que hacemos. Escucharlos a ellos, a sus amigos, en que está su cabeza va a ser el mejor indicador para saber qué y cómo hablar con ellos", señaló.
La profesional agregó: "A partir de que el niño tiene lenguaje, podemos comenzar a hablarle de sexo. A los 3 años vamos a hablar de sus genitales, que nadie se los tiene por qué tocar, que son una parte de su cuerpo que solamente le corresponde a él. Se le puede hacer diferencias con otras partes del cuerpo, que las usamos muchas veces con otros, por ejemplo: los brazos para abrazar al otro. Los genitales no se comparten con nadie durante la infancia".
Laufer continuó detallando que a los 8 años le podemos hablar del cuidado del propio cuerpo y de preservar su intimidad. Por ejemplo, cuando se termina de bañar no tiene que pasearse desnudo por la casa.
A los 11 años se empieza a anticipar cómo es el desarrollo y la aparición de las primeras vellosidades. A los varones se les puede hablar sobre las poluciones nocturnas. A las nenas, sobre la menarca y qué significa la menstruación en la mujer: es mejor hablarles antes de que llegue el momento, porque las prepara para vivirlo de una manera lo más natural posible, sin por esto restarle la importancia que la situación conlleva.
A los 14, tanto en nenas como en varones, se empieza a hablar del encuentro sexual con el otro, se busca favorecer espacios de diálogo donde se escucha al otro, y no meros espacios de información. Se da información de los métodos anticonceptivos y su importancia, las enfermedades de transmisión sexual, y la necesidad de uso de preservativo.
Los temas que debemos tener en cuenta sí o sí en la primera charla son: