Ascienden a 19 los muertos por el ataque extremista en Túnez
Tres terroristas vestidos con uniformes militares asaltaron el Museo Nacional Bardo, donde había más de 200 personas, entre ellos decenas de niños.
Al menos 19 personas, entre ellas 17 turistas extranjeros, murieron durante el ataque contra el Museo Nacional del Bardo en Túnez, informó el primer ministro, Habib Essid. Otros 22 turistas y dos tunecinos resultaron heridos, mientras dos atacantes fueron abatidos, tras un tiroteo con los guardias- se refugiaron en el vecino museo del Bardo, donde tomaron varios rehenes, informaron fuentes de seguridad.
Los hechos se desataron cuando los guardias parlamentarios notaron que los uniformados no llevaban armas reglamentarias, al pedirles que se detuvieran se desató un intenso tiroteo, durante el cual los asaltantes lograron huir hacia el museo, uno de los más importantes de Túnez.
Decenas de agentes de las fuerzas de Seguridad se trasladaron hasta la zona y cercaron el barrio, en el centro de Túnez, al que en este momento no se puede acceder.
En el momento del intento de asalto, había varias comisiones parlamentarias reunidas, entre ellas la de Justicia, con el titular del Ministerio a la cabeza, informaron fuentes parlamentarias.
Todos los diputados que se encontraban en el interior del edificio fueron evacuados a una misma sala, mientras las Fuerzas de Seguridad y el Ejército implementaban el dispositivo de "alerta máxima de lucha contra el terrorismo", según fuentes que difundió la agencia de noticias EFE.
Túnez ha sido escenario en las últimas semanas de un repunte de la actividad yihadista en la región de Kasserine, en la frontera oeste con Argelia, zona montañosa que utilizan como bastión radicales locales y también otros procedentes del país vecino y otros estados de la zona como Mali, Marruecos o Mauritania.
Desde 2012, decenas de guardias nacionales tunecinos murieron o resultaron heridos en combates o causa de atentados y emboscadas yihadistas en Mont Chambi, escenario el pasado julio del peor ataque islamista sufrido por las fuerzas tunecinas, que causó 15 muertos.
A mediados de febrero, cuatro agentes de la Guardia Nacional de Túnez murieron en un ataque en la región de Kasserine, donde actúan células islamistas afines al grupo Al Qaeda en el Magreb Islamico (AQMI) y a la rama norteafricana del Estado Islámico (EI).
Ese ataque fue reivindicado por Falamage Okba bin Nafa, considerado uno de los tentáculos de AQMI a lo largo de la endeble frontera entre Túnez y Argelia.
La fragilidad de las fronteras con Argelia y Libia concentra las preocupaciones del primer Gobierno pos-transición de Túnez, que ve cómo el yihadismo creció en el país en los últimos años, al abrigo de la incertidumbre política, de cierta inacción durante el gobierno islamista moderado, y de la guerra civil libia.
En la actualidad, Túnez es uno de los países que más nacionales aporta a las filas del EI, con más de 300 tunecinos emigrados a Siria e Irak para unirse a la lucha de Abu Bakr al Bagdadi.