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Infobae
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Allí señala que todo comenzó con el bautismo de las dos hijas del Mago Valdivia, quien invitó a casi todo el plantel pero sólo asistieron al evento los involucrados en el escándalo más el preparador físico, Hernán Torres, y Pablo Contreras, quienes se retiraron antes de que la celebración se desbordara.
Los futbolistas tenían permiso hasta las 22 (hora local), pero a las 20, cuando se fueron del bautismo para supuestamente- dirigirse a la concentración, cambiaron de planes y se fueron en un furgón rojo con vidrios polarizados rumbo al Club Hípico, donde, según los testigos, sobraba la comida (asado) y el alcohol
Al momento de la llegada, lejos de pasar desapercibidos, los 5 ingresaron al complejo Pinto Durán haciendo un show y, sin saludar a sus compañeros, se metieron en sus habitaciones. Hasta allí fue Borghi para confirmar su diagnóstico, que luego hizo público en la conferencia de prensa.
Acto seguido, siete jugadores -Claudio Bravo, Miguel Pinto, Humberto Suazo, Alexis Sánchez, Gary Medel, Waldo Ponce y Contreras- se encerraron con los involucrados y se oyeron gritos. Los diferentes medios coinciden en que la discusión fue acalorada, y el diario Las Últimas Noticias afirma en su portada que hasta Alexis gritoneó a los 5 de Tinto Durán.
Las encuestas reflejaron un fuerte apoyo a la decisión del entrenador argentino. Al 86% de los lectores de la web de La Tercera les pareció apropiado imponer disciplina, una materia que la selección chilena desaprobó varias veces en los últimos años, con excepción de la Era Bielsa.
Medios.

