El funeral de Steve Jobs consistió en una pequeña reunión privada, según contó un allegado al diario The Wall Street Journal, quien se negó a decir en qué lugar se llevaba a cabo y pidió respeto por el fallecido y privacidad para su familia.
La ceremonia se efectuó dos días después de su muerte, que ocurrió luego de que luchara contra una enfermedad no revelada, aunque era conocido que tiempo antes había sido operado de cáncer de páncreas, además de haberse sometido a un trasplante de hígado.
Por su parte, la empresa Apple manifestó que no existían servicios públicos previstos,tal como consignó la agencia de noticias internacional AFP.
En una carta a sus empleados, su presidente ejecutivo, Tim Cook, expresó que la compañía está "planeando una celebración de la extraordinaria vida de Steve" para el personal, que se llevará a cabo pronto.
Después de anunciar su muerte, Apple recordó a Jobs en su sitio web, donde animó a sus seguidores a compartir recuerdos y notas de condolencia, que pueden enviarse a una dirección especial de correo electrónico, concluye AFP.