Otro viernes negro en Egipto: cuatro atentados contra la policía
Atacaron el cuartel de policía, un patrullero y dos comisarías. Hay al menos 18 muertos y 100 heridos. Yihadista cercanos a Al Qaeda se atribuyeron los atentados.
Egipto volvió a vivir un viernes negro. Cuatro bombas estallaron en El Cairo dejando al menos 18 muertos y más de un centenar de heridos. Y esto ocurrió en la jornada previa al tercer aniversario de la revolución que acabó con el gobierno autoritario de Hosni Mubarak.
El atentado más grave se produjo frente la Dirección de Seguridad de la Policía, en la parte antigua de la ciudad. Murieron diez personas y otras 74 resultaron heridas cuando un terrorista suicida rompió con su vehículo el cerco del edificio y se voló por los aires.
En otro ataque, registrado en el oeste de la ciudad, una persona murió y otras 15 resultaron heridas cuando explotó una bomba al paso de un patrullero. Otra explosión se produjo frente a una comisaría cerca de las pirámides de Giza.
El grupo Ansar Beit al Makdis, cercano a Al Qaeda, se atribuyó el ataque contra la central de la policía. Este es el segundo atentado contra un edificio que cuenta con una fuerte seguridad por parte del Estado y el primero que se realiza de estas características en el corazón de El Cairo. Hace un mes explotó una bomba en una comisaría de la policía en la ciudad de Al Mansura, en el delta del Nilo, en el que murieron 16 personas. En ese momento también el grupo Al Makdis asumió la autoría.
El mensaje de hoy fue enviado a un conocido foro islámico de Internet y en el texto señala que se trata de "una venganza por las acciones represivas e infieles de los aparatos de seguridad".
El bombazo afectó también al edificio del museo de Arte Islámico situado enfrente del cuartel policial. "Es una catástrofe una gran y dramática pérdida para Egipto y el mundo entero", decía desesperada la arqueóloga egipcia Monica Hanna, mientras junto con otros colegas intentaba recuperar preciosas obras en el lugar. La potencia de la explosión hizo caer "todas las piezas exhibidas" y ocho manuscritos se perdieron para siempre. La fachada del edificio quedó gravemente dañada.
Poco después de la explosión, se congregaron en el lugar decenas de personas que ensalzaban la figura del jefe del Ejército Abdel Fatah al Sisi y a través de altavoces pedían la "liquidación" de los Hermanos Musulmanes. Al Sisi podría ser el candidato presidencial de los sectores liberales para unas elecciones que se realizarían dentro de tres meses.
Los atentados remarcan la presencia en Egipto de los grupos yihadistas asociados a la red terrorista de Al Qaeda quienes intentan crear el caos y acumular poder aprovechando los enfrentamientos entre el ejército y los Hermanos Musulmanes que fueron derrocados del poder en julio pasado.