Una mujer y su nieto caminaban por la vereda de una calle de Annapolis, en Brasil, cuando fueron atropellados por un auto que se salió se control cuando chocó contra otro. Si bien trataron de escapar no lo lograron. De milagro, tras el impacto, el niño se para como si no le hubiese pasado nada. La abuela se quedó tirada en el suelo con heridas, pero los médicos revelaron que ambos están estables.
7 de abril de 2026


