A los habituales problemas con el abastecimiento de combustible en todas las estaciones de servicio de la provincia, hoy se le suma el bloqueo que están realizando trabajadores de la refinería de YPF en reclamo por la modificación del convenio colectivo de trabajo y mejoras salariales, lo que produce que más de 50 camiones no puedan salir del establecimiento.
Según confirmó Jorge Córdova, delegado de la CGT disidente y secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros y de Hidrocarburos, la medida de fuerza se extenderá durante todo este lunes y no se permitirá el ingreso ni la salida de camiones de la refinería de Luján de Cuyo.
El reclamo de los trabajadores, que se realiza a nivel nacional, está fundado en la modificación del convenio colectivo de trabajo y tiene como objetivo conseguir el reconocimiento del pago de horas extras y riesgos laborales, entre otros puntos.
Esto va mucho más allá de un simple reclamo salarial, pedimos una reestructuración total de los convenios de trabajo, que al momento son obsoletos y no representan de ninguna manera la situación laboral de los empleados ni su relación con los empleadores ni los sueldos que pagan, necesitamos una discusión amplia y extensa de cómo vamos a trabajar de aquí en más, afirmó el sindicalista a SITIO ANDINO.
Según Córdova, la liberación del precio de los combustibles y los constantes aumentos son motivos suficientes para que Repsol YPF cuente con los fondos para hacer frente a los aumentos que se desprenderían de las modificaciones de los convenios.
Hace sólo tres meses los trabajadores realizaron una serie de medidas de fuerza reclamando un incremento salarial cercano al 35%, algo que finalmente se consiguió luego de algunas complicaciones derivadas de medidas de fuerza realizadas en San Luis, San Juan, La Rioja y el Sur del Gran Buenos Aires.
En Mendoza son casi 3.200 los trabajadores de la destilería cuyos representantes afirman que, aunque todavía se está negociando, no se descarta la realización de paros generales en las próximas semanas si la empresa no se muestra dispuesta al diálogo.