El vuelo 1302 de Aerolíneas Argentinas con destino a Miami tuvo que regresar al aeropuerto de Ezeiza, de donde había salido ayer a las 23.25 con 285 pasajeros, por una amenaza de bomba que les fue notificada desde la empresa a la hora de estar viajando.
Para poder aterrizar, tuvieron que quemar combustible porque el avión estaba demasiado pesado y recién lograron el objetivo a las 3.45 de la madrugada.
En ese momento, se cerró el aeropuerto y se activaron todas las medidas de seguridad. Bomberos, policías y brigadas especialistas en explosivos requisaron el avión hasta las 9.30 de la mañana, pero no lograron encontrar indicios de algún artefacto explosivo.
Eso permitió concluir que se trató de una falsa alarma. De ese modo, recién a las 10 de la mañana, el avión pudo partir nuevamente con el destino prefijado: Miami.


