Imagen

Tras la crisis por la reforma, la popularidad de Macron se desploma

Los cacerolazos que lo persiguen a cada acto desde la semana pasada dan cuenta de un malestar contra Emmanuel Macron.

Un año después de que el presidente de Francia Emmanuel Macron superara a su rival Marine Le Pen por 17 puntos en un histórico balotaje que le dio un segundo mandato presidencial, la promesa de unir a los franceses se diluyó a la misma velocidad que el desplome de su popularidad, acelerado tras imponer su resistida reforma jubilatoria por decreto.

Durante la campaña que culminó en la segunda vuelta, el 24 de abril de 2022, y consciente de que el triunfo se explicaba en parte gracias al cordón sanitario contra su rival, Macron prometió unir a los franceses, gobernar con un "método renovado" y responder a la "rabia" de quienes votaron por la candidata ultraderechista.

No logró su objetivo. Los cacerolazos que lo persiguen a cada acto desde la semana pasada dan cuenta de un malestar con la forma de gobernar del político liberal, quien endureció por decreto las reglas para acceder a una pensión completa a pesar del contundente rechazo popular expresado en las calles.

Y si bien quedan cuatro años para la elección presidencial de 2027, a la que Macron no puede presentarse, "la hipótesis de que Marine Le Pen pueda llegar al poder no puede descartarse", dijo en Radio Classique el analista demoscópico Bernard Sananès, citado por la agencia de noticias AFP.

El "punto de inflexión" en el último año, según Sananès, fue el uso en marzo del artículo 49.3 de la Constitución para adoptar el retraso de la edad de jubilación de 62 a 64 años sin el voto del Parlamento, que temía perder.

Esta decisión desplomó su popularidad: ahora está en 26%, y se acerca a su nivel más bajo desde la protesta social de los "chalecos amarillos" que sacudió su primer mandato y dejó imágenes como los destrozos en el Arco del Triunfo en diciembre de 2018.

Esta crisis comenzó a forjar la imagen de presidente "autoritario" y "desconectado" de la realidad, que sus oponentes le achacan, pero que logró reconducir con la gestión de la pandemia y de los efectos de la invasión rusa a Ucrania.

"En la época de los chalecos amarillos, Macron se presentaba como un baluarte contra el desorden", pero ahora "para muchos franceses, él es el caos", advirtió en la radio Europe 1 Frédéric Dabi, de la empresa de sondeos Ifop.

Desde la imposición por decreto de la reforma jubilatoria, las protestas se radicalizaron y pasaron de criticar su reforma a reprobarlo.

La mayoría de franceses, según los sondeos, lo considera responsable de los disturbios por no escuchar el rechazo popular. Fuente: Télam

Te Puede Interesar