Cientos de miles de personas se movilizaron este sábado en Estados Unidos y Europa para rechazar las políticas del presidente Donald Trump, en el marco del movimiento “No Kings”. La convocatoria, que se replicó en miles de ciudades, volvió a evidenciar el creciente malestar social y político.
Se trató de la tercera gran protesta impulsada por este movimiento, que sostiene que el país “no tiene reyes” desde su independencia en 1776. En esta edición, millones de personas participaron en más de 3.000 manifestaciones, consolidando una de las mayores expresiones de rechazo al actual gobierno.
Las marchas se extendieron por ciudades clave como Nueva York, Los Ángeles, Chicago y Washington, además de replicarse en países europeos como Francia, Alemania, Italia y España. En todos los casos, los manifestantes denunciaron lo que consideran políticas autoritarias.
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Durante las protestas, figuras públicas como Robert De Niro manifestaron su apoyo al movimiento y cuestionaron con dureza al mandatario. El actor calificó a Trump como una amenaza para las libertades y llamó a frenar su avance político.
Críticas, tensión internacional y reclamos sociales
Desde la organización del movimiento, remarcaron que el descontento crece en toda la sociedad estadounidense. Advirtieron que las decisiones del Gobierno ponen en riesgo la democracia y profundizan el malestar social.
Entre las principales críticas aparecen el incumplimiento de promesas electorales, la participación de Estados Unidos en conflictos internacionales —como el de Irán—, el aumento del costo de vida y las políticas migratorias. En este contexto, las protestas reflejan una creciente tensión política que atraviesa tanto al país como a la escena global.