Entre la detención de Jair Bolsonaro y el futuro del Mercosur: claves de un fin de año inestable
La prisión de Jair Bolsonaro reconfigura el clima político y pone bajo la lupa las tensiones entre Brasil y Argentina, y el delicado equilibrio del Mercosur.
Entre la detención de Jair Bolsonaro y el futuro del Mercosur: claves de un fin de año inestable
El analista en política internacional Augusto Grilli Fox analizó la crisis judicial deJair Bolsonaro, las tensiones entre Argentina y Brasil por los procesados del intento de golpe, el futuro del Mercosur y la compleja antesala de un diciembre que podría volver a poner a prueba la estabilidad regional.
¿Cómo interpretás lo que está pasando con Bolsonaro?
AGF: cuando uno tomalo que pasó con su tobillera en la última semana, a partir de lo cual desencadenó en su detención preventiva, empieza a ver acciones desesperadas por momentos. Uno no identifica una planificación a la hora de tratar de arrancarse una tobillera, sino acciones más desordenadas.
Cuando uno ve cuáles fueron los pasos previos, ese ruido que hizo su estadía en la embajada de Hungría durante 48 horas, que despertó las alarmas de los sistemas federales en Brasil, ve que hay un Jair Bolsonaro bastante preocupado, desorientado. En el alegato que él planteó hacía eje en que, en base al producto de distintas medicaciones que está tomando, habría tenido como una especie de ataque psicótico con el cual se sentía escuchado u observado, y ese es el argumento por el cual habría tratado de extraerse la tobillera.
¿Era esperable su detención preventiva?
AGF: es una medida que se esperaba que se llevara a cabo por el riesgo de fuga o entorpecimiento de la investigación. El intento de extracción de la tobillera se dio en medio de una convocatoria a una vigilia en el predio donde estaba cumpliendo la prisión preventiva. Desde ahí se especula con alguna intención aislada de utilizar ese momento, más algunos recursos, y desde ahí la argumentación del riesgo de fuga. Tiene recursos económicos, empresariales, contactos, incluso activos en las fuerzas armadas, pero la Justicia está muy atenta.
Veo poco probable que esto sea sostenible en el tiempo. Creo que va a terminar decantando por argumentos de salud y sanitarios en una nueva disposición domiciliaria. Creo que va a tener un ratito en esta nueva celda de 12 metros cuadrados, que tiene bastantes comodidades para lo que es la vida de un preso cotidiano, pero van a aparecer presentaciones judiciales que van a pedir que se lo traslade nuevamente a una disposición domiciliaria.
Todo esto ocurre mientras Brasil se prepara para un nuevo proceso electoral ¿Qué impacto puede tener?
AGF: hay que ver qué pasa con el próximo proceso electoral, donde Lula va a ser candidato y la derecha está planificando una candidatura. Hay mucha pelea interna sobre quién encabeza la oposición. Y la condena siempre está marcada por la cosa política, de ahí va a depender mucho del futuro del expresidente.
¿Qué pasa con el resto de los procesados por el intento de golpe?
AGF: todo se da a partir de un intento de golpe de Estado demostrado, con una copia muy similar a lo que se dio en el Capitolio en Estados Unidos con la derrota de Donald Trump ante Joe Biden. En Brasil tuvo otros matices, otras características y otro accionar de las fuerzas de seguridad y del Poder Judicial.
También ver cuál es la situación delicada de aquellos procesados que se dieron a la fuga hacia nuestro país, que están identificados, ante un eventual pedido de traslado. Eso puede friccionar aún más la relación entre Argentina y Brasil.
¿Cómo entra Milei en este tablero regional?
AGF: hay que ver cómo se maneja esto con un Javier Milei que empieza a aplicar un pragmatismo por necesidad en algunas convocatorias al diálogo. Puede ser que ese pragmatismo también se traslade a nivel regional. Vimos cómo la fricción entre Lula y Donald Trump llegó a un pico elevado y después se redujo. Incluso Trump ha generado diálogo con Zohran Mamdani, el nuevo alcalde de Nueva York. Empieza a verse cierta flexibilidad. Por más que le cueste o no le guste a Milei, creo que le va a ser necesario, sobre todo entendiendo a Brasil como el principal socio comercial.
¿Qué pasa con el Mercosur?
AGF: ahí hay dos situaciones en particular. Por un lado, vemos que hay intenciones por gran parte del arco político argentino de generar este acuerdo, intenciones por el Mercosur, pero principalmente por muchos sectores de la Unión Europea en este contexto de polarización globalizado, de distintos y complejos eventos que se dan a nivel bélico, lo cual este potencial acuerdo puede llegar a ser una necesidad para la Unión Europea en materia de abastecimiento.
Por otro lado, también en el gobierno nacional, desde un ala más dura que busca de la mano de Javier Milei poder generar este acuerdo con Estados Unidos, el cual por mayor anuncio que se haga, no es tan inmediato, tiene que pasar por el Congreso. Del Mercosur, así se quiera retirar la Argentina hoy con todos los avales, la realidad es que lleva un proceso y no es algo inmediato.