Una aeronave que llevaba 13 pasajeros y dos tripulantes cayó en el norte de Colombia y no hubo sobrevivientes. El hecho sucedió este miércoles cerca de la frontera con Venezuela. Entre los fallecidos se encontraban legisladores.
La aeronave cayó en una zona de montañas y entre los muertos se encontraban legisladores. Qué sucedió.
Una aeronave que llevaba 13 pasajeros y dos tripulantes cayó en el norte de Colombia y no hubo sobrevivientes. El hecho sucedió este miércoles cerca de la frontera con Venezuela. Entre los fallecidos se encontraban legisladores.
Se trata de un avión de la empresa Searca que trabajaba para Satena y cayó en una zona montañosa llamada Santander. Las 15 personas viajaban de Cúcuta a Ocaña, pero durante el trayecto se perdió el rastro y los ciudadanos rurales encontraron los restos.
El operativo para llegar a los cuerpos presenta complicaciones por la geografía del lugar y la presencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y personas relacionadas a las FARC.
Aeronáutica Civil de Colombia informó que la baliza de emergencia de la aeronave no se activó, por lo que fue difícil el rastreo para conocer el destino final del avión. En consecuencia, el gobierno local puso a disposición cartógrafos y personal del Ejército y la Fuerza Aérea para verificar si existió el accidente.
La aeronave perdió el contacto con el centro de control tan solo doce minutos después del despegue y tras agotar el período de autonomía de combustible del avión no se conocía el paradero.
Uno de los pasajeros fallecidos era el congresista colombiano Diógenes Quintero, de 36 años, perteneciente al Partido de la U, a quien lo describieron como "líder comprometido con su región, con una firme vocación de servicio y un profundo sentido de responsabilidad pública". Otra de las víctimas era Carlos Salcedo, candidato al Congreso de Colombia.
