Hay noches que no se olvidan jamás. Para Malena Demateis, el 14 de febrero quedó grabado como el día en que Santa Rosa pronunció su nombre con orgullo. Recién electa reina departamental 2026, revive ese instante con la emoción intacta.
Electa reina departamental de Santa Rosa, Malena Demateis abre su corazón: la emoción del anuncio, la familia como sostén y su historia entre viñas y bodegas.
Hay noches que no se olvidan jamás. Para Malena Demateis, el 14 de febrero quedó grabado como el día en que Santa Rosa pronunció su nombre con orgullo. Recién electa reina departamental 2026, revive ese instante con la emoción intacta.
Durante el día estuvo tranquila, serenidad absoluta, pero cuando llegó el ágape, se encendieron las luces y comenzó la fiesta, las emociones se desbordaron. “Estábamos con las emociones a flor de piel”, recuerda. Y cuando los locutores dijeron “Malena Demateis, nueva reina de Santa Rosa”, el tiempo pareció detenerse.
Lo primero que cruzó su mente fue su familia: su mamá Claudia, su papá Ricardo, su hermano Gabriel. Y detrás, un equipo inmenso: el Club Social y Deportivo California del Este, vecinos, amigos, esa hinchada que explota los grupos de WhatsApp organizando cada detalle para acompañarla en cada evento oficial, porque la corona no se sostiene sola, sino en comunidad.
Su elección se dio en el marco del Festival Nacional de la Cueca y el Damasco, una celebración que llenó de música y tradición a Santa Rosa. Soledad Pastorutti, Ale Ceberio y Nico Mattioli le pusieron voz a noches inolvidables, junto a artistas locales que hicieron vibrar al departamento.
La lluvia obligó a cerrar antes de lo previsto, pero ni el agua pudo empañar lo vivido. “Fue realmente hermoso”, dice, y en esa frase hay gratitud, orgullo y pertenencia. Vendimia, para Malena, no es solo escenario, vestido y flashes, es identidad, es cultura, y lo que nos define como mendocinos.
Malena no llegó a la Vendimia por casualidad. Es estudiante avanzada de la Licenciatura en Enología y está a pocas materias de recibirse. Su historia está íntimamente ligada al mundo vitivinícola.
Estudiar no fue sencillo. Durante tres años viajó desde Santa Rosa hasta Guaymallén. Horas de colectivo, organización extrema, esfuerzo silencioso, pero nunca dudó. La pasión siempre fue más fuerte que la distancia.
Creció en una finca donde funcionaba una bodega. Su papá fue encargado durante 30 años. De niña, pasaba noches de vendimia entre tanques, máquinas y preguntas interminables. Observaba, absorbía, soñaba sin saberlo.
Hoy recorrer una bodega ya no es solo una experiencia sensorial: es un viaje directo a esos recuerdos de infancia. A las noches largas de cosecha, al olor del mosto, a la curiosidad de aquella nena que miraba todo con asombro.
Cuando habla de su departamento, la voz se le vuelve más suave. Santa Rosa es tranquilidad, es seguridad, es calidez humana. Es quedarse horas charlando en la vereda con vecinos. Es el Boulevard Los Damascos lleno de mates y risas. Es la Estancia La Luz entre viñedos y naturaleza. Es Ñacuñán y el cielo inmenso para hacer astroturismo.
Es también turismo rural y religioso. La fiesta de Santa Rosa de Lima cada 30 de agosto, con procesiones, actividades festivas, artistas locales y nacionales. Es el horno de barro, las empanadas, el chivito, la gastronomía que sabe a casa.
“Es un lugar especial por nuestra gente”, repite. Y se entiende que su reinado no será distante ni protocolar. Será cercano, de puerta abierta.
Su proyecto nace de una charla en la parada del colectivo. De un vecino que hacía vino artesanal y le preguntó detalles técnicos. De esa confianza cotidiana que solo existe en los pueblos donde todos se conocen.
Malena decidió unir su rol de reina con su formación en enología: quiere brindar herramientas, capacitaciones y conocimientos técnicos a productores artesanales de Santa Rosa. Profesionalizar procesos, mejorar elaboraciones y acompañar.
De chica bailaba árabe y hacía mil actividades. Soñaba, pero guardaba el deseo de ser reina en un rincón íntimo. Cuando le decían que se presentara, respondía que no era el momento, que estaba estudiando, que había prioridades.
Hasta que llegó la propuesta de su club, el California del Este, institución que ama y representa con orgullo. “No pude negarme”, admite. Hoy, cuando mira aquella foto de los 7 u 8 años, sabe que esa Malena pequeña estaría feliz y orgullosa.
La ilusión de ser Reina Nacional también está. Continuar el legado de Estela San Sebastián, Flor Destéfanis y Natasha Sánchez sería un honor inmenso. El sueño está y el trabajo también.
El Back de Vendimia no es solo un programa: es una experiencia audiovisual que pone en valor a sus protagonistas y a quienes hacen posible este proyecto.
Acompañan esta edición marcas que apuestan a la excelencia, al trabajo sostenido y a la identidad mendocina: AMSAT Concesionario Oficial Chevrolet, Chocolezza, Modo Market, La Florita, Pascual Porco Estilistas y Deborah Funes Esteticista. Su presencia no es un detalle; es parte esencial de un producto premium que celebra la Vendimia desde el respeto, la estética y la emoción.
Este Back de Vendimia es posible gracias a marcas que no solo acompañan un producto audiovisual, sino que apuestan por la identidad, la cultura del trabajo y el talento joven mendocino. Ser parte de este especial es asociarse a valores de esfuerzo, tradición, innovación y futuro. Cada marca aquí presente se integra a un relato que celebra a las personas, a la tierra y a los sueños que se animan a dar el paso. Un orgullo compartido que también se brinda.
El camino al Frank Romero Day se vive capítulo a capítulo. El equipo de El Back de Vendimia 2026 te invita a seguir este recorrido íntimo y bien mendocino, capítulo a capítulo.
El Back de Vendimia 2026 es el resultado de un equipo que entiende la Vendimia no solo como fiesta, sino como identidad y relato colectivo.
Bajo la Dirección General de Mabel Cirona, el proyecto cobra forma con una mirada integral que articula contenido, sensibilidad y excelencia. La Dirección Audiovisual y Conducción de Mike Bartoluce imprime ritmo, cercanía y profundidad narrativa, acompañado por la Producción General de Erika García, clave en la coordinación y el pulso del ciclo.
La cámara de Daniel Cano, la edición de Chiara Perrini, la estrategia en RRSS de Florencia Gaspari y Giuliana Pierucci, la fotografía de Cristian Lozano y el arte de Horacio Bogado completan un engranaje creativo que transforma cada entrevista en una experiencia cuidada, emotiva y auténtica, a la altura de la Fiesta máxima de los mendocinos.

