Los debates en torno a la comercialización de la ropa no son nuevos y se vienen acumulando desde hace tiempo por una combinación de factores. Debate que se profundizó tras las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, que aseguró que nunca compro ropa en Argentina.
Por un lado, una industria textil en crisis, que aún no logra recuperarse; por otro, una mayor apertura a la importación, que habilita la compra directa de prendas provenientes de China.
A esto se suma el desembarco de grandes marcas internacionales en el país, como Decathlon y Zara, que reconfiguran el consumo.
En ese contexto, el precio de la indumentaria quedó en el centro de los debates y las comparaciones se multiplican. Una de las más recientes analizó 24 prendas elegidas al azar de Zara, Decathlon, Levi’s y Adidas, contrastando los valores locales con los de los mismos productos en sus países de origen. El primer dato que surge es contundente: en la Argentina, algunas prendas llegan a ser hasta un 65% más caras que en Estados Unidos y Europa.
decathlon
En Decathlon del país la diferencia promedio con Francia alcanza el 87%.
Misma prenda, distintos precios: Zara y Decathlon más caros en Argentina que en Europa
Entre las marcas relevadas, Zara fue la que mostró la mayor brecha de precios. En promedio, sus productos cuestan en la Argentina cerca deun 140% másque en España. Un ejemplo claro es el pantalón Jogger Denim, que en el mercado local se vende a 149.990 pesos, mientras que en España cuesta el equivalente a 62.912 pesos. La diferencia se repite en camisetas y perfumes, con fragancias que prácticamente duplican su valor frente a Europa.
En el caso de Decathlon, que desembarcó recientemente en el país, la diferencia promedio frente a Francia alcanza el87%. Algunas prendas deportivas incluso superan el 140% de brecha, aun tratándose de productos básicos. Un buzo polar de senderismo cuesta alrededor de 16.000 pesos en Francia, mientras que en la Argentina su precio ronda los 29.000 pesos.
La situación es algo distinta en Adidas, que fue la única marca que, en promedio, resultó más barata en la Argentina, con precios alrededor de un 5% menoresque en Europa. Sin embargo, no todos sus productos siguen esa lógica: algunas líneas premium y camperas continúan teniendo valores más altos en el mercado local.
Por su parte, Levi’s también presenta precios más elevados en la Argentina que en Estados Unidos, su país de origen, con un diferencial promedio del 44%. En algunos casos, las prendas casi duplican su valor, aunque existen excepciones puntuales, como ciertos modelos clásicos de jeans donde la diferencia es mínima, señaló la Agencia Noticias Argentinas.
salario minimo vital y movil billete 20 mil
A la ropa con sobreprecios superiores al 100% se suman salarios mucho más bajos que en España, Francia o Estados Unidos.
No sólo la ropa es más cara en Argentina: los salarios son mucho más bajos
El análisis se vuelve aún más complejo al sumar la Paridad de Poder Adquisitivo. Según el índice Big Mac elaborado por The Economist, el peso argentino se encuentra subvaluado frente al euro, pero aun así los consumidores locales deben afrontar precios elevados en relación con sus ingresos.
Desde el think tank Fundar explicaron que, durante las últimas dos décadas, la elevada protección comercial fue un factor clave para entender el mayor precio relativo de la indumentaria en la Argentina, aunque no el único. También inciden la inestabilidad macroeconómica, el alto costo del financiamiento y la baja productividad del sector, un combo que termina impactando directamente en el bolsillo de los consumidores.
La polémica con el ministro Caputo
Días atrás, el ministro de Economía había asegurado que nunca compró ropa en la Argentina porque “era un robo”. El funcionario explicó que, durante años, quienes tenían la posibilidad de salir del país preferían comprar ropa en el exterior por la conveniencia de los precios.
“Hay 47 millones de argentinos que, por 40 años, han venido pagando textil y calzado dos, tres, cuatro y hasta 10 veces lo que vale en el mundo”, sostuvo Caputo.