Litigio judicial

La "grieta" en la Bolsa de Comercio que llegó a la justicia

El ex presidente denunció un "golpe de Estado" por parte del actual. Entre demandas y apelaciones, cómo sigue el litigio en el seno de la Bolsa de Comercio.

Por Miguel Ángel Flores

Pasada la celebración queda la resaca. Eso es lo que pasa en el seno de la Bolsa de Comercio, que tras festejar su cumple 80 ahora atraviesa aguas turbulentas a raíz de denuncias entre sus autoridades por supuestas irregularidades, un litigio que llegó a la justicia de Mendoza.

Todo se remonta a la última asamblea de accionistas, durante la cual se decidió desplazar de su cargo al último presidente de la entidad, Luis Ábrego, titular de Inverfin. En su lugar quedó el empresario Jorge Pérez Cuesta, hoy señalado como responsable por su antecesor, que apeló a la Justicia con una medida cautelar para ser repuesto en su cargo.

Si bien ese recurso fue rechazado, Ábrego se aferra a su reclamo de fondo: que la asamblea realizada en noviembre fue irregular y debía anularse, porque a su criterio se violó el "derecho a la información" de los 15 directores convocados. Básicamente, por no explicitarse el propósito de su destitución de la presidencia, la que había asumido a comienzos del 2021.

El ahora titular de la Bolsa participó con un mandato por la firma Bodega y Viñedos Pérez Cuesta S.A. y como heredero de Sucesión Ernesto Pérez Cuesta, que su antecesor intentó sin éxito impugnar.

A pesar del revés en la 5ta Cámara de Apelaciones en lo Civil de Mendoza, Ábrego no desiste.

"Si bien la cautelar fue rechazada presentamos otro pedido al tribunal de primera instancia, con idénticos fundamentos. Vamos a insistir en la nulidad de la asamblea, que originalmente debía hacerse el 30 de junio, con anticipación al fin de los mandatos", remarca Ábrego, cuyos abogados también preparan una demanda por "daños y perjuicios".

Por su parte, el actual presidente de la entidad intenta bajarle el tono al litigio. Y da sus razones para justificar la decisión hoy cuestionada judicialmente.

Para Pérez Cuesta "se necesitaba que diera un paso al costado para facilitar una serie de cambios, incluso le ofrecí que fuera mi vicepresidente, pero se negó. No hubo ninguna irregularidad: esto es una S.A. y se maneja así: el estatuto permite una "remoción sin culpa ni cargo", que votaron a favor 14 directores".

Un "golpe de Estado": señales y argumentos

Sin embargo, la opinión de algunos terceros, también accionistas y directores de la Bolsa, hablan de que hubo un tiempo mejor para quienes ahora están enfrentados.

"Fueron socios y ahora son enemigos. Pero como en cualquier matrimonio que se separa, es preferible no opinar ni tomar partido", asegura un viejo conocedor de los contendientes.

Uno de los que se abstuvo de votar fue Rubén Cano, de Cano Bursátil. Y consultado por Sitio Andino dio sus motivos.

A criterio de Cano "desconociendo lo que se iba a hacer nos pareció lo más indicado no votar. Sabía que ambos eran allegados en su momento pero no los motivos de la pelea. Igualmente, mientras la Bolsa se maneje como una SA no hay mucho para cuestionar, y en cualquier caso los balances hablarán de la gestión del presidente".

Por su parte, Ábrego fundamentó en su reclamo haber sido "separado del directorio y del cargo de presidente por un golpe de Estado mediante la reforma del estatuto", toda vez que le quedaba 1 año de ejercicio al frente de Bolsa de Comercio de Mendoza S.A.

Lo cierto es que el conflicto tuvo "efectos secundarios" que no habían trascendido, al menos hasta ahora.

Uno de ellos fue la salida del ahora ex gerente general de la Bolsa, Luis Steindl, que había desembarcado en octubre de 2021 durante la gestión de Ábrego.

Justamente la consigna de Steindl era "modernizar" a la octogenaria entidad y darle un nuevo y más ágil perfil operativo desde la prestación de servicios, como el cobro de impuestos y financiamiento para pymes. Pero terminó apartándose a raíz de "diferencias" con la cúpula de la Bolsa.

La cuestión "de fondo"

A pesar del rechazo a la medida cautelar con la que pretendía ser repuesto en el cargo, Ábrego sigue adelante con su propósito principal: lograr que la Justicia declare nula la Asamblea que lo removió como presidente de la Bolsa.

"Había que tomar medidas muy rápido, que no se estaban tomando. Una de ellas es la digitalización de los procesos de la Bolsa, para "despapelizarla". También otras importantes de orden operativo en una suerte de reordenamiento", argumentó a su turno Pérez Cuesta, quien, tal vez por el desgaste de lo ocurrido, admite "estar cansado" y que "tal vez" a "fin de año deje el cargo".

Pero quien ahora se le enfrenta admite, sea cual sea la decisión de la Justicia, irá por más. Esto a pesar de que su segundo mandato debía darse por concluida con otra asamblea el próximo 30 de junio.

De hecho, sus abogados tienen lista una demanda millonaria en concepto de "daños y perjuicios" cuyas cifras aún no trascendieron.

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