Cheques, fondos de inversión, firma digital y más

Cambio de perfil: con financiamiento, la Bolsa de Comercio de Mendoza sale a competirle a los bancos

Por Miguel Ángel Flores

Del cobro de impuestos y otros servicios, que hoy representa su principal fuente de ingresos, a pelear un lugar entre bancos y compañías financieras con ventajas competitivas para las empresas locales siempre demandantes de crédito. Es el nuevo perfil al que se encamina la Bolsa de Comercio de Mendoza, a poco de cumplir 80 años, para fortalecerse como jugador del mercado de capitales cuando el financiamiento bancario se vuelve más restrictivo.

Actualmente, la histórica entidad tiene en su rol de agente de percepción de tributos provinciales y municipales a través de 14 delegaciones, además de la prestación del servicio de cajas de seguridad, su principal actividad. Pero de cara a una nueva etapa que empezará a desandar con su próxima Asamblea de accionistas, el 29 de octubre, busca captar una demanda insatisfecha para la economía mendocina.

"La Bolsa de Comercio está bien organizada, es moderna tecnológicamente y tiene muchos recursos, pero en alguna medida subutilizados por la falta de inercia que trae la economía, y porque muchas cosas dejaron de hacerse, perdiéndose la dinámica de los negocios principales como era estar más cerca de la producción y apoyar el desarrollo económico de Mendoza, según su estatuto. Hoy muchos pueden pagar sus impuestos y buscar información, recibiendo un servicio diferencial frente a otras entidades", diagnostica su flamante gerente general, Luis Steindl.

Salir a la cancha de las finanzas

Hoy la entidad funciona con los ingresos como agente de cobro, la administración de cajas de seguridad y alquileres de distintos edificios y oficinas comerciales. El ex funcionario y empresario vitivinícola anticipa la intención de "dotarla de nuevas unidades de negocio, tratando de apoyar a la industria, no solo la vitivinícola, sino también a la agroindustria en general, la metalmecánica y actividades con proyección como la creativa o del conocimiento. Sectores que necesitan sobre todo herramientas que le permitan cambiar la matriz productiva, teniendo en cuenta que la mejor salida, sino la única, son las exportaciones".

Por eso, sin afectar su perfil institucional (forma parte de Promendoza y se relaciona con Coviar a través del Observatorio Vitivinícola, además de Fundación Mediterránea-IERAL), busca otro rumbo operativo. Habilitada como Aliq (Agente de Liquidación y Cobro) y en plan de digitalización, que incluye el servicio de firma digital, encuentra un resquicio para entrar al circuito dominado por los bancos: además de los FCI (Fondos comunes de inversión), el descuento de cheques, recurso común de empresas y productores para tener liquidez, pero restrictivo por su costo bancario.

"Estamos inscriptos como AN (Agente de Negociación), para empezar a ofrecer herramientas de financiamiento para la producción. Esto nos va a permitir descontar cheques; en la agricultura sufrimos los plazos de pago o no pago de algunos clientes y la inflación actual, lo que hace muy difícil completar el ciclo sin perder dinero. Se entiende que la bodega no va a vender su vino hasta fin de año, pero el productor tiene que pagar la cosecha, la poda, el riego. Queremos apoyar el ahorro, sino no hay inversión ni producción, y así no hay quien gaste".

¿Significa dar un paso y entrar en el terreno que dominan las financieras y los bancos?

"Exactamente. Ya se creó la Bolsa de Comercio Digital, con la idea de mover muchas de las actividades a través de una plataforma mucho más accesible y amigable. Me refiero a lo que cuesta ir a pedir un préstamo al banco o descontar un cheque, y garantizar la operación sin tener los costos siderales de un banco: si es que lo lográs, hay que pagar entre 60% y 70% de tasa de interés, equivalente a lo que normalmente cobra una tarjeta de crédito de primera línea. Ninguna actividad económica, al menos lícita, permite ese tipo de retorno".

¿Cómo se asegura el fondeo necesario para arrancar?

Una forma es a través del Mercado Argentino de Valores, del que somos socios. Y la otra es sumar socios locales para integrar un capital de garantía, similar a una SGR (Sociedad de Garantía Recíproca), para anticiparle dinero al productor a una tasa mucho más razonable, del 20% aproximadamente, sabiendo que si es una empresa que participa de ese fondeo tendrá más proveedores dispuestos a venderle. 

Además de comprar bonos y acciones,  pensamos también ofrecer fondos de inversión para colocar el excedente de dinero de un negocio, que seguramente se necesitará a lo largo del año, por ejemplo con el ajo, que suele venderse al contado o en dos cuotas.

Por eso, Steindl habla de "agilidad" para facilitar tanto "la inversión como la desinversión, para poder acceder a los bienes sin que se los coma la inflación".

La Bolsa en cifras

Aunque el que encara ahora es más profundo, con el tiempo la Bolsa de Comercio experimentó otros cambios de roles. Fundada en 1942 como administradora del Mercado de Valores de Mendoza, sumó el Eurocentro de Cooperación Empresarial, la promoción del comercio exterior (dentro de lo cual asumió la gestión del Puerto Seco) su estatuto contempla "otros servicios" como la percepción de impuestos. Justamente hoy, antes del giro hacia el negocio financiero, es su actividad principal, mientras pretende fortalecer el papel de difusión de información estadística y registro de contratos 

Como S.A. (Sociedad Anónima), el paquete accionario de la Bolsa de Comercio está atomizado en distintas cuotas de participación: son 1.000.000 de acciones en manos de 2.444 accionistas, "algunos con sólo una acción", aclaran. Hoy presidida por el inversionista bursátil y ex titular del Merval en Mendoza, Luis Ábrego, tiene a uno de sus principales accionistas en el empresario y su predecesor en el cargo Jorge Pérez Cuesta, además de otros referentes del rubro y varias empresas, lo que le da la "espalda" suficiente para incursionar en el sistema financiero.

El vínculo con la industria vitivinícola es de larga data. Así es que también son accionistas las bodegas Peñaflor, Arizu, Filippini, Peñaflor, Escorihuela, Flichmann, Catena, Vargas Arizu, Senetiner y Toso, además de firmas de otros rubros: la química ex Duperial (ahora ICI), grupo Danone (Villavicencio), la aseguradora Mercantil Andina y la cementera Corcemar, por nombrar algunas. 

 Actualmente, por las 14 sedes de la Bolsa que son centros de cobro de impuestos en toda la provincia pasan aproximadamente 120.000 personas por mes y casi el doble de transacciones. En total, una recaudación de $15.250 millones anuales distribuídos en muchos clientes que van desde Edemsa, Edemsa, ATM y Aguas Mendocinas (Aysam), hasta Edesur, Aguas Cordobesas, Aguas Santafesinas y municipios de todo el país, pero la lista es larga: incluye también planes automotor de ahorro (VW, Ovalo, Ford), medicina prepagas, aseguradoras y colegios privados.



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