La normativa que dictamina la finalización del Plan Estratégico Vitivinícola 2020 (PEVI) y suprime de manera inmediata los aportes obligatorios que financiaban a la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) sigue levantando polémicas y profundizando la grieta en el sector, que ahora también suma a consumidores y militantes libertarios desde las redes sociales.
Durante esta mañana, la entidad tendrá la primera reunión de directorio formal desde que se conoció la resolución de la Secretaría de Agricultura y en ella se formalizará el pedido al departamento legal de presentar de forma perentoria la acción de amparo por la resolución y, como cuestión de fondo, la inconstitucionalidad de la misma, ya que una resolución simple de una secretaría es evidente que no puede cambiar una ley votada por el Congreso Nacional.
Sin embargo, la polémica sigue escalando y en el sector de la vitivinicultura causó profundo malestar un posteo del ministro Federico Sturzenegger, donde quedó en evidencia,según referentes del sector, su desconocimiento absoluto de la situación y su evidente mal asesoramiento.
El ministro aseguró en la red social X que 234 bodegas volvían a producir a partir de la resolución que termina con el PEVI y los aportes a la COVIAR.
234 BODEGAS VUELVEN A PRODUCIR! Gracias a la Resolución 55/26 de @agriculturaar del día de ayer, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), conducido por Carlos Tizio, pudo levantar hoy la paralización de 234 empresas vitivinícolas que estaban suspendidas por el pago fuera… pic.twitter.com/gzmXX3GpUv
Una fuente importante de la COVIAR expresó ante Sitio Andino (mostrando el tuit en el teléfono) su frustración ante la necesidad de explicar constantemente los mismos argumentos. El integrante de la COVIAR explicó que lo del ministro es absolutamente falso y lo sabe cualquiera en Mendoza: “No hay ninguna, ninguna bodega en la Argentina que no haya elaborado en esta cosecha por estar impedida o cerrada por la COVIAR. Es lisa y llanamente mentira, para ser prudente en el lenguaje”, afirmó.
Y explicó cómo es la situación: “Las que nombra el ministro son bodegas que pagan el aporte a la COVIAR, que deben 30 mil pesos, 40 mil pesos (NdR: que, como ya explicó Sitio Andino, es el valor ínfimo de las cuotas mensuales), lo que les impide mover el vino, no producir. Entonces son sumas tan ínfimas que las abonan cuando tienen que mover el vino”.
Luego agregó que es una metodología de especulación, por llamarlo de alguna manera: “Son cifras muy chiquitas y no pagan hasta que recién mueven; pagan siempre cuando mueven el vino. Es parte del sistema, siempre ha sido así hace 20 y pico de años que es lo mismo, digamos. Básicamente son bodegas trasladistas”, y cerró: “Es toda una falacia como para pegarnos”.
La misma fuente aseguró que no hay vía de comunicación ninguna ni con los gobiernos nacional o provinciales, por lo que el único canal de diálogo es la Justicia.
El avance judicial
Una vez que el recurso ingrese a los tribunales, el sector confía en la celeridad de los magistrados. Al estar en juego un bien afectado y tratarse de un amparo, “generalmente lo resuelven muy rápido, digamos, no más de una semana como mucho”. A partir de allí, se dará inicio a la causa de fondo.
La nueva presentación que se realizará en las próximas horas profundiza la judicialización del conflicto. Este viene a ser el tercer recurso de amparo.
La polémica en redes sociales y el cruce con Alejandro Vigil
Pero el posteo del ministro no solo escaló en lo institucional. El ecosistema libertario se colgó de la publicación y empezó, sin criterios ni conocimiento, a sumarse a una campaña de desprestigio contra la industria, que siempre fue tomada de ejemplo por todas las economías regionales por su institucionalidad y proyección de futuro.
Uno de los que la “recibió de alivio”, como se diría en el café, fue el enólogo y dirigente de Wines of Argentina, Alejandro Vigil.
“El Messi del vino”, como lo llaman a Vigil los medios porteños, fue acusado por un usuario libertario de no estar contento con las resoluciones y de ser uno de los protagonistas de la industria “acostumbrado a cazar en el zoológico mucho tiempo. Con la fiesta de brasileños a dólar regalado con el peronismo y cobrándoles lo que querían”.
La respuesta de Vigil no se hizo esperar y trató de ignorante al usuario. A partir de allí se desató una larga serie de posteos de usuarios de la red social que tienen algo en común: no conocen absolutamente nada de la complejidad de la industria vitivinícola.
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El desfinanciamiento de la Coviar también traerá dificultades en la la promoción internacional del vino argentino.
El respaldo de Bodegas de Argentina
En la vereda opuesta, Bodegas de Argentina, cámara que nuclea a una porción mayoritaria de los establecimientos del país, expresó un respaldo rotundo a la medida gubernamental. Bajo el liderazgo de su flamante presidenta, Patricia Ortiz, la entidad interpretó la resolución como un paso ineludible hacia la modernización del sector. Desde su perspectiva, el fin de la intermediación obligatoria corrige un esquema que había perdido legitimidad y sustento técnico tras el vencimiento formal del PEVI en 2020.
La cámara empresarial celebró el cese de los aportes previstos en la Ley 25.849 y la instrucción al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) para interrumpir su recaudación. Para Bodegas de Argentina, retener estos recursos en el ámbito privado favorecerá la inversión y la competitividad, permitiendo transitar hacia un modelo de participación voluntaria, con mayor transparencia institucional y estricto respeto por la libertad empresarial. Además, valoraron positivamente que la normativa exija a la COVIAR presentar un balance detallado en tres meses y que los fondos remanentes pasen a ser administrados por el INV.
El riesgo del “apagón estadístico”
Más allá del debate sobre la rentabilidad y la gobernanza, la desaparición del PEVI y la desfinanciación de COVIAR introducen daños colaterales, como el “apagón estadístico”. La corporación sostenía el Observatorio Vitivinícola, una plataforma esencial para la recopilación de datos de la industria. Su inminente desarticulación se suma a la reciente inacción del INV, que en la última cosecha omitió recabar información crucial sobre los destinos de la producción, volúmenes de mosto y varietales.
En un escenario global donde la precisión de la información define el éxito comercial, la vitivinicultura argentina enfrenta el peligro inminente de navegar a ciegas. Y no solo eso: la desfinanciación de la COVIAR afecta fuertemente el presupuesto de Wines of Argentina para la promoción y difusión del vino argentino en el exterior.
No es un secreto que en el mundo competitivo de hoy, sin información y sin promoción, la industria abandona el camino al éxito.