El temporal de lluvia y granizo que afectó a distintos puntos de Mendoza durante las últimas horas generó importantes pérdidas en el sector productivo local. En las zonas rurales, los productores comenzaron a relevar los daños ocasionados por la piedra en sus cultivos. El testimonio de Diego Stortini refleja el impacto económico y laboral que dejó la tormenta.
La vendimia que no será: el dolor de perderlo todo bajo el granizo
Para Stortini, la noche de ayer se transformó en un escenario de pérdidas materiales en cuestión de minutos. El productor relató que el fenómeno climático fue de una intensidad tal que no dio tiempo a ninguna medida de resguardo. Según explicó, ver el suelo cubierto por una capa blanca de hielo en pleno enero es una de las imágenes más desalentadoras para quien vive de la tierra, ya que representa la destrucción de meses de inversión y esfuerzo físico.
En su propiedad, la piedra no dejó nada en pie. Di Cesare detalló que la pérdida de la producción fue total, afectando no solo la cosecha actual sino también la salud de las plantas para los próximos ciclos. Con una resignación evidente, el empresario dijo en una publicación en sus redes: “No hay forma de explicar lo que se siente cuando esto pasa. La garganta se cierra sola. Hay un grito que no sale, un llanto contenido. Nos miramos entre nosotros. Después, silencio”. Luego continuó, “este año, Chacayes no va a estar entre nuestras cosechas. Hay un año que no se hace vino. Una vendimia que no ocurre. Un año que no va a ser fácil de borrar”.
En un conmovedor relato señaló que solo quedaron los troncos y un colchón de hielo que cubre lo que debería haber sido la rentabilidad de su año laboral. Para el sector, estos eventos climáticos significan empezar de cero sin garantías, en un contexto donde los costos de los insumos no perdonan este tipo de contingencias naturales.
Fotos de la finca de Diego Stornini
Las imágenes que compartió el productor Diego Stornini del paso del granizo
El impacto urbano y el relevamiento de daños tras las intensas lluvias
Más allá de lo ocurrido en las fincas, el fenómeno meteorológico también se sintió con fuerza en las áreas residenciales de la provincia. De acuerdo al informe proporcionado por las autoridades de Defensa Civil, los departamentos de Guaymallén, Las Heras y la Ciudad de Mendoza fueron los puntos donde se concentraron la mayor cantidad de incidentes.El relevamiento oficial indica que se registraron más de veinte árboles y ramas caídas de gran porte, lo que provocó bloqueos temporales en el tránsito y daños en algunos vehículos estacionados.
Asimismo, la infraestructura urbana sufrió las consecuencias del agua acumulada en poco tiempo. Se reportaron filtraciones graves en techos de viviendas particulares y el colapso de varios desagües pluviales, lo que derivó en viviendas anegadas y calles intransitables durante la madrugada. A esto se sumaron cortes parciales en el suministro eléctrico debido a cables que fueron cortados por las fuertes ráfagas de viento, obligando a las cuadrillas de emergencia a trabajar de manera ininterrumpida para restablecer los servicios básicos en las zonas más complicadas.