Cuál es el trasfondo de la venta de la Bolsa de Comercio
El abogado Luis Romano sucede al histórico Jorge Pérez Cuesta. Quién es quién entre los nuevos accionistas de la Bolsa de Comercio de Mendoza.
Después de varios años, al viejo edificio de la Bolsa de Comercio de Mendoza ingresan nuevos accionistas a raíz de la venta
Foto: Cristian Lozano
El cambio de dueños de la Bolsa de Comercio de Mendoza sorprendió a propios y extraños. Pero detrás de la venta de acciones y el traspaso del control al abogado sanrafaelino Luis Romano, que ocupará el lugar del histórico y varias veces presidente Jorge Pérez Cuesta, hay un enfrentamiento entre directivos y otros detalles que vale conocer.
La operación que terminó de consumarse entre fin de año y comienzos del 2024. Para eso, a mediados de diciembre los socios llamaron a una Asamblea para modificar al menos 6 artículos del estatuto de la entidad bursátil (12, 13, 14, 15, 16 y 17) cuyo contenido e importancia hasta ahora no se dieron a conocer.
"Después de tantos años, se necesitaba un cambio de aire. Un lavado de cara le va a venir bien a la institución", señaló Gonzalo Pérez Cuesta, hermano del ahora ex presidente de la Bolsa y uno de los accionistas que formaron parte de la operación.
Juntos detentaban un 11% dentro de un universo de 2.500 accionistas. En total, los vendedores concentraban un 23%.
Para Pérez Cuesta, es un porcentaje que "permite cierto control sobre las decisiones tratándose de un paquete accionario que está muy atomizado".
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Así es la composición del paquete con los accionistas mayoritarios de la Bolsa de Comercio de Mendoza, que cambia de titulares con la venta
Pese a hacerse público este martes, el acuerdo estaba abrochado desde los primeros días del 2024. De hecho, durante la asunción de la nueva responsable de Promendoza, Patricia Giménez, el jueves 4 de enero se oficializó la salida de Pérez Cuesta del cargo de vicepresidente segundo (en representación de la Bolsa) para ser reemplazado por Romano.
Quién es quien: los nuevos accionistas
Nacido en San Rafael y abogado de profesión, desde su estudio en Buenos Aires Luis Romano se dedicó en los últimos años al asesoramiento de empresas y grupos inversores. Antes hizo parte de su carrera en Estados Unidos.
Aunque no respondió a la comunicación de Sitio Andino, quienes lo conocen definen al nuevo número 1 de la Bolsa como un empresario con una "visión moderna" basada en lo tecnológico.
Juan Pascucci, experto en derecho administrativo, compras y fusiones, colega y socio de Romano, es otro de los que ocuparán un sillón en el directorio de BCM, en su caso como director junto a Santiago Pérez Araujo, un "sobreviviente" de la gestión Pérez Cuesta durante la cual fue gerente general.
Pero hubo cambios en el directorio de la Bolsa que, si bien empezaron a darse un par de años atrás, anticiparon lo que acaba de pasar con la nueva transformación.
En 2021, con los mismos Pérez Cuesta como intermediarios,el grupo tecnológico estadounidense Balesia desembarcó en la Bolsa quedándose con un 10%. Balesia tiene inversiones en el mundo de las telecomunicaciones de México y Bolivia.
Su ingreso, de la mano de un socio local, Jonathan Karzovnik, le aportó cambios en la materia para sumar más servicios. Entre otros, el de la firma digital de contratos y remesas de dinero, con la mira puesta en diversificar su mercado y captar más clientes.
Ambos vienen de quedar envueltos en un litigio, a partir de la denuncia de Ábrego contra su sucesor por considerar que había sido desplazado de la presidencia de forma ilegítima.
Y aunque trascendió a la Justicia, la sangre no llegó al río y desde el entorno de Pérez Cuesta descartan que haya influido en la decisión el lógico desgaste. De hecho, ninguno de los protagonistas quiso pronunciarse al respecto.
Sin embargo, hay un dato que deja ver algún efecto de esa controversia: anticipándose al traspaso de sus pares, Ábrego había cerrado la venta de su cuota accionaria hace al menos 4 meses, casi en coincidencia con la (casi) resolución del conflicto. Y para descomprimir un ambiente que ya entonces se había enrarecido por el litigio.