Con menos consumo, vuelve a subir el precio de la carne ¿Por qué?
Con el frío, algunos cortes se encarecen. Desde la industria hablan de "reacomodamiento". Qué tipo de carne sube de precio y cuánto pese al menor consumo.
Con menos consumo, vuelve a subir el precio de la carne ¿Por qué?
Foto: Cristian Lozano
Primero hubo valores de referencia para amortiguar la suba del costo de la hacienda durante las Fiestas. Luego sobrevino un bajón como respuesta a un precio de la carne que se fue a las nubes. Ahora, pese que el consumo en Mendoza no repunta, los mostradores se preparan para volver a actualizar el monto por kilo de diferentes cortes. ¿Cuál es la explicación?.
Para las carnicerías, el momento es desafiante. Saben que los clientes no van a resistir otro aumento de amplio alcance y que las ventas siguen planchadas. Pero por otro lado, argumentan que los costos operativos subieron y necesitan recuperar el punto de equilibrio, una situación que obligó a varias carnicerías de Mendoza a cerrar.
"No creo que sea un aumento generalizado, porque la demanda está muy tranquila. Sólo han habido algunos incrementos estacionales en algunos cortes nada más. Es muy difícil hacerlo, a pesar de que el comercio minorista está pasando por un muy mal momento, puntualmente por el gasto en energía, la suba de salarios y alquileres", argumenta José Rizzo, presidente de la Cámara de Industrias de la Carne de Mendoza.
El empresario admite que "en todo caso, se van a reestructurar algunos precios". Sobre todo porque para los comerciantes, las carnes alternativas o sustitutas a la vacuna, como cerdo y pollo, "ya están acomodados".
En definitiva, las subas están en el orden del 10%. Y en varios casos, están relacionadas con el consumo de la época invernal.
Otro precio: a qué cortes de carne alcanza
En un contexto en el que el consumo de carne cayó más del 9% (ronda los 44 kilos anuales por persona), la decisión parece a contramano. Aún así, vale rescatar algunos cortes cuyo precio ya empezó a subir.
Por ejemplo, el asado con hueso, uno de los que tienen usos múltiples (para carne a la olla o estofado, además de la parrilla) se encuentra en torno a $4.200 pero puede modificarse. Por su parte, el kilo de carne molida común pasó de $4000 a $4500, y si se compra al por mayor se puede conseguir hasta por $3500.
Además, la llamada blanda de 2da también aparece en la lista. En este caso, el kilo de paleta escaló entre los $6500 y $7000.
Claro que si se piensa (y el bolsillo puede) comprar lo necesario para un buen guiso y combatir el frío con más proteínas, hay que prepararse: la mayor demanda de carne de cerdo, panceta y chorizo colorado seguramente empujará su precio más rápido y antes de lo habitual.