Combustible en alza: cómo impacta el petróleo en los costos logísticos y precios en Argentina y Mendoza
El alza del petróleo dispara costos de combustible y logísticos. Presiona precios y pone en riesgo la rentabilidad y el abastecimiento en sectores clave.
Combustible en alza: cómo impacta el petróleo en los costos logísticos y precios en Argentina y Mendoza.
El encarecimiento del combustible derivado del conflicto en Medio Oriente se trasladó con rapidez en la economía real argentina, con un impacto directo sobre los costos logísticos de las empresas y una creciente presión sobre los precios al consumidor final.
La combinación de un shock internacional en el precio del petróleo y las particularidades del mercado local configuró un escenario en el que transportar mercadería se vuelve cada vez más caro, hecho que genera tensión en la estructura de costos y la rentabilidad de los distintos sectores productivos.
En ese contexto, algunos informes sectoriales coinciden en que el aumento del gasoil y las naftas dejó de ser un fenómeno aislado y se consolida como un factor estructural que atraviesa toda la cadena de valor.
"La duda en este momento es si las tarifas acompañarán la baja del precio del petróleo con la misma celeridad con que se alinearon con los aumentos. La amenaza de Irán de que la guerra no terminó es un factor de alta incertidumbre", afirman desde el sector logístico.
Lo concreto es que hasta hace 24 horas, tanto el transporte de insumos hasta la distribución final, el costo de mover productos dentro del país registró incrementos acelerados que comienzan a trasladarse, de manera parcial o total, a los precios.
Suba del combustible y presión sobre el transporte
La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) advirtió que los precios de los combustibles se incrementaron entre 20% y 25% en apenas semanas, con subas acumuladas que en algunos casos multiplican varias veces los ajustes registrados durante todo el año anterior.
El gasoil, principal insumo del transporte, superó los $2.100 por litro, alcanzando niveles históricamente elevados tanto en moneda local como en dólares.
“El combustible representa un tercio de nuestra estructura de costos”, señaló el presidente de la entidad, Cristian Sanz, al describir la magnitud del impacto sobre las más de 6.500 pymes del sector.
Mendoza no está exenta al sector y desde AProCAm ya pidieron estudios para actualizar el costo por kilómetro para comenzar renegociaciones con sus clientes.
La realidad es que los costos se dispararon fuertemente y si bien nuestra provincia no sufrió complicaciones con el transporte público como ocurrió en Buenos Aires, no es menos cierto que la preocupación en distintos actores de la cadena va en crecimiento.
La advertencia no se limita a la rentabilidad: el riesgo, según el dirigente nacional, es que muchas empresas dejen de operar si no se actualizan sus tarifas, lo que podría derivar en problemas de abastecimiento.
En este contexto, la Federación desarrolló una nueva tarifa orientativa de referencia para el transporte de cereales y oleaginosas, que rige desde marzo.
“Si la estructura de costos no refleja la realidad, el resultado tampoco será representativo. Por eso se hizo una revisión integral del modelo, donde el combustible pasa a ser el componente más sensible dentro de los costos variables y el que explica gran parte de la presión sobre la tarifa”.
Transportes de cargas - 457572
Em transporte de cargas y la logística uno de los sectores mas perjudicados por el aumento de los combustibles
Efecto internacional: petróleo, logística y costos
El efecto dominó de los aumentos tiene un correlato directo en la dinámica internacional. El precio del barril de Brent pasó de u$s65 a más de u$s100 en apenas tres semanas, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y las tensiones en zonas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
Esa suba, de más del 50%, se trasladó con rapidez a los mercados locales, en un contexto donde los mecanismos de desacople de precios resultan cada vez más débiles.
La consecuencia inmediata es una aceleración de los costos logísticos. Según estimaciones del propio sector transportista, cada incremento del 10% en el gasoil genera un aumento de al menos 3,5% en los costos operativos.
La preocupación en los sectores productivos y comerciales de la provincia se multiplica y aseguran que es casi imposible trasladar el aumento de los costos al precio final en el contexto de caída de consumo que no se frena, tal como lo confirmaron los números de CAME conocidos el fin de semana.
Impacto multiplicador
Este encarecimiento se siente con fuerza en distintas industrias locales. Uno de los casos más evidentes es el de la industria electrónica y de electrodomésticos, altamente dependiente del transporte internacional y la logística interna.
Los fletes marítimos registran incrementos de hasta u$s1.200 por contenedor, mientras que los recargos por combustible (EBS) suman otros u$s300 adicionales.
Además, la suba de materias primas como el cobre (de u$s4,6 a más de u$s5,5 por libra) y el aluminio (más de u$s3.200 por tonelada) profundiza la presión.
A esto se agregan aumentos en componentes críticos y en los materiales de packaging, lo que eleva los costos totales entre 15% y 35% según el producto.
En las economías regionales como la mendocina, este factor se multiplica ya que otro rubro sensible como los fertilizantes no solo están directamente atados al precio del petróleo sino que además complica la logística global, fundamental para las exportaciones de los sectores agroindustriales.