La trader suiza Mercuria Energy Group cerró la adquisición de Raízen Argentina, sociedad controlante de Shell en la Argentina, por 1.420 millones de dólares.
Integra Capital de Manzano y Mercuria compró Raízen Argentina por 1.420 millones de dólares y se quedó con Shell, su refinería,894 estaciones y activos estratégicos.
La trader suiza Mercuria Energy Group cerró la adquisición de Raízen Argentina, sociedad controlante de Shell en la Argentina, por 1.420 millones de dólares.
La operación, anunciada formalmente ante la Bolsa de San Pablo, comprende la totalidad de los activos de distribución y comercialización de combustibles que la empresa brasileña operaba en el país bajo la marca Shell: 894 estaciones de servicio, la refinería de Dock Sud, una planta de lubricantes en la Ciudad de Buenos Aires, dos aeroplantas en Ezeiza y Aeroparque, y dos terminales de combustibles en Arroyo Seco y Santa Fe. Mercuria firmó además un acuerdo de licencia para continuar utilizando la marca Shell, por lo que los consumidores no verán modificaciones en la red de expendio.
Raízen, compañía controlada conjuntamente por Shell y el conglomerado brasileño Cosan, arrastra una deuda cercana a los 12.840 millones de dólares y se encuentra inmersa en un proceso de reestructuración financiera de envergadura. La empresa presentó a sus acreedores un plan de reorganización de su pasivo, estimado en 65.000 millones de reales, con el objetivo de alcanzar un acuerdo extrajudicial que requiere el apoyo de más del 70 por ciento de los tenedores de deuda y la posterior homologación judicial en Brasil.
En ese contexto, la venta de los activos argentinos responde a una lógica de desinversión orientada a obtener liquidez y simplificar el portafolio operativo, antes que a una evaluación negativa del mercado local. La propia Raízen reconoció en sus comunicaciones que los fondos obtenidos se destinarán a “gestionar la estructura de capital de la empresa y fortalecer su posición financiera”.
El cierre efectivo de la operación está previsto para el primer semestre de 2027 y está sujeto a las aprobaciones regulatorias y judiciales correspondientes en Argentina y Brasil. No obstante, el traspaso operativo podría concretarse dentro de los próximos 30 a 60 días, una vez obtenidos los permisos iniciales.
Mercuria no llega sola al negocio. La compañía, fundada en Ginebra en 2004, ya opera en Argentina a través de Phoenix Global Resources, petrolera con activos en Vaca Muerta en la que participa el empresario mendocino José Luis Manzano de Integra Capital.
Mercuria, con ingresos anuales superiores a los 100.000 millones de dólares y presencia en más de 50 países se posiciona como uno de los mayores grupos independientes de trading de energía y materias primas del mundo. La adquisición de Raízen Argentina le permite dar un salto cualitativo en su posicionamiento local: deja de ser únicamente un actor en el segmento upstream para convertirse en un operador integrado a lo largo de toda la cadena de valor del petróleo.
La integración vertical es, precisamente, el núcleo estratégico de la operación. Hasta ahora, el control de la cadena completa, desde la extracción hasta la comercialización minorista, estaba reservado prácticamente solo a YPF. Con la incorporación de la refinería de Dock Sud, que procesa cerca de 100.000 barriles diarios y concentra aproximadamente el 19 por ciento del despacho nacional de combustibles, y la red Shell, el grupo Mercuria-Manzano accede a una posición que ningún operador privado había logrado consolidar en años recientes.

