El recientemente inaugurado Centro Cultural La Locomotora, en Malargüe, rescata una parte fundamental de la historia ferroviaria del sur mendocino. A través de un antiguo cochemotor restaurado, el espacio propone revivir el impacto que tuvo el tren en el desarrollo económico, social y cultural del departamento y su conexión con el país.
Con la puesta en marcha del Centro Cultural La Locomotora, ubicado en Camino al Progreso 150 de la ciudad de Malargüe, quedó habilitado un nuevo espacio dedicado a preservar la memoria ferroviaria del departamento y promover actividades culturales para toda la comunidad.
Embed - MALARGÜE: CENTRO CULTURAL LA LOCOMOTORA
La historia del tren en Malargüe
La iniciativa fue impulsada por el profesor Marcelo Blajevitch, quien explicó a SITIO ANDINO que el proyecto nació con el objetivo de rescatar una parte esencial de la identidad malargüina vinculada al ferrocarril. Como primera propuesta para el público, el centro ya proyecta el documental “Historia de un Cochemotor en Malargüe”, una producción que reconstruye el pasado ferroviario local y la recuperación de una de sus piezas más emblemáticas.
Blajevitch señaló que la propuesta no se limita al aspecto histórico, sino que también busca transformarse en una experiencia turística. La idea es recrear para visitantes y vecinos un viaje desde las estaciones ferroviarias de San Rafael hasta el extremo sur mendocino, rememorando el recorrido que durante décadas conectó a Malargüe con la región y el resto del país.
LA LOCOMOTORA
Lazos con el ferrocarril
El impulsor del proyecto mantiene además un profundo vínculo personal con el tren. Su abuelo, inmigrante yugoslavo, trabajó en el ferrocarril y él mismo creció junto a las vías ubicadas al este de la ciudad. Recuerda especialmente los años de esplendor ferroviario, cuando el denominado “tren del oro negro” transportaba petróleo extraído en Malargüe.
Durante las décadas de 1970, 1980 y principios de 1990, extensas formaciones de vagones tanque partían desde el departamento cargadas de crudo, consolidando al tren como una herramienta estratégica para el desarrollo productivo, el progreso regional y la integración territorial.
WhatsApp Image 2026-05-31 at 23.46.43
El corazón del centro cultural es un cochemotor Ganz-MÁVAG fabricado en Hungría en 1961, considerado uno de los más modernos y confortables de su época. Su recuperación fue posible gracias a gestiones impulsadas por Daniel Blajevitch, padre de Marcelo, quien logró obtener la donación de la unidad que permanecía abandonada en la estación Malargüe.
Además, el espacio alberga la Incubadora de Bandas, un taller musical destinado a la formación de artistas locales y al desarrollo de ensambles, consolidando así un punto de encuentro donde la historia, la cultura y la educación convergen.