El sector agropecuario de Malargüe, dedicado principalmente a la cría de ganado caprino y ovino, se mantiene en alerta por las posibles secuelas que puedan quedar en piños y majadas tras lasintensas nevadas del último fin de semana, justo en el inicio de la temporada de parición de cabras y ovejas, una etapa crítica que requiere cuidados extremos.
El médico veterinario Lisandro Jaeggi, vicepresidente de la Sociedad Ganadera del Secano Mendocino, dialogó con SITIO ANDINO y analizó las consecuencias que el temporal de nieve podría dejar en el sur provincial. Recordó que este tipo de tormentas se repite en esta época del año: “En 2023 provocó graves pérdidas, con el agravante de que muchos pobladores rurales permanecieron aislados por horas”.
La nevada del 30 y 31 de agosto pasado, aunque abundante y concentrada en el este de Malargüe, no generó los mismos daños. “No estuvo acompañada por temperaturas extremas y eso permitió que la nieve se disipara en pocos días, lo que redujo la mortandad y el riesgo de abortos en cabras y ovejas, que es lo más frecuente en estas situaciones”, explicó.
Jaeggi advirtió que estos meses son especialmente delicados para la ganadería local: “Existe una escasez nutricional en el ganado justo en las semanas previas a la parición, cuando la demanda energética es mayor y la oferta forrajera muy baja. Es una curva compleja que se repite todos los años en Malargüe, por eso recomendamos a los productores que se anticipen a este momento”.
nieve en Agua Escondida
Nevada en Agua Escondida (Gentileza).
Otras medidas para resguardar al ganado
Como medida preventiva, destacó la importancia de implementar suplementación estratégica, ya sea con forraje o granos, para asegurar la sanidad de los vientres y mejorar la tasa de supervivencia de las crías.
Por otro lado, el dirigente resaltó un efecto positivo del temporal: las copiosas lluvias que triplicaron el promedio de agosto y que “mejorarán sustancialmente los campos del llano en la próxima primavera”.
Tanto crianceros como profesionales del sector analizan estos factores en el marco de la parición, etapa clave en la que cabras y ovejas dan a luz a sus crías, definiendo la producción futura de carne, leche y reposición de animales.