La preocupación por hechos delictivos protagonizados por menores de edad con antecedentes volvió a instalarse en Malargüe tras un nuevo robo ocurrido en pleno centro. El episodio, ocurrido en una heladería de avenida Roca, reavivó el debate sobre la reincidencia juvenil.
Vecinos y comerciantes de Malargüe han expresado en los últimos días su inquietud por distintos hechos que afectan la seguridad pública en el departamento, especialmente cuando los protagonistas son menores de edad que ya registran antecedentes o reinciden en conductas delictivas contra bienes privados o públicos.
Uno de los casos más recientes ocurrió durante la madrugada del domingo, cerca de las 3, cuando un menor ingresó a una heladería ubicada en avenida Roca 235, a pocos metros de la intersección con avenida Rufino Ortega y a solo dos cuadras de avenida San Martín, en una zona céntrica caracterizada por su movimiento comercial.
Según se pudo establecer mediante registros de cámaras de seguridad, el joven rompió una puerta de blindex para acceder al local. Una vez en el interior, sustrajo 41 mil pesos en efectivo y una caja registradora, además de provocar diversos daños materiales que representan pérdidas económicas significativas para el comercio.
Embed - VÍCTIMA DE ROBO Y DESTROZOS
Inseguridad en Malargüe provocada por menores de edad
SITIO ANDINO dialogó con el propietario del establecimiento, Marcelo Aballay, quien además integra la Cámara de Comercio de Malargüe. El comerciante explicó que, pese a contar con cámaras de vigilancia y otras medidas de seguridad, el local ya ha sido blanco de hechos similares, incluso un asalto en ocasiones anteriores.
Aballay indicó que el autor del robo ya fue identificado por los investigadores policiales y que se trataría de un menor que posee antecedentes. “Esta persona no es la primera vez que incurre en estos hechos, ya tiene un prontuario”, señaló con preocupación.
“La Justicia ya actuó en forma directa”, remarcó al señalar que el autor del hecho ya fue identificado y que se iniciaron las medidas judiciales correspondientes. En ese contexto, expresó su preocupación y llamó a reforzar el compromiso comunitario: “Tenemos que cuidarnos entre todos”, sostuvo.
La comunidad de Malargüe no está acostumbrada a estos hechos
El comerciante consideró que solo a través de una sociedad organizada, con participación activa de todos los sectores de la comunidad, es posible poner un freno a este tipo de delitos. En ese sentido, recordó que Malargüe es una ciudad donde la mayoría de sus habitantes se conocen y donde históricamente ha predominado la solidaridad entre vecinos.
Estos hechos, muchos de ellos con violencia hacia las personas también generan un fuerte daño emocional en quienes los padecen, agregó, al describir el impacto que provoca la inseguridad en comerciantes y vecinos.
Además, reflexionó sobre la gravedad de estas conductas cuando son protagonizadas por menores. Lo lamentable es que hoy se animan a esto y mañana pueden dar un paso más que atente contra la seguridad física de la gente, advirtió Marcelo Aballay.
Opinión sobre delitos provocados por menores
A partir de esta situación, desde SITIO ANDINO se le consultó sobre el debate que recientemente tuvo lugar en el Congreso Nacional, donde se aprobó una reforma al régimen de inimputabilidad de menores que establece nuevos criterios para juzgar delitos cometidos por adolescentes y redefine responsabilidades dentro del sistema penal juvenil.
Sobre este punto, el comerciante malargüino consideró que muchos jóvenes comienzan a delinquir a edades cada vez más tempranas. Según expresó, los menores que incurren en estos hechos suelen estar expuestos a distintos entornos sociales donde intervienen adultos que influyen en su comportamiento.
“Muchas veces, con un poco de coraje se envalentonan y terminan cometiendo este tipo de hechos”, señaló, advirtiendo además que en algunas situaciones esos episodios pueden derivar en acciones de mayor gravedad o violencia.