Un nuevo caso de estafa virtual volvió a encender las alarmas en Malargüe, luego de que un joven denunciara la sustracción de $1.700.000 desde su cuenta bancaria. El hecho ocurrió en el barrio Grassi y es investigado por la Oficina Fiscal local. Las autoridades insisten en extremar medidas de seguridad ante este delito en constante evolución.
La inseguridad digital continúa golpeando a vecinos de Malargüe y suma nuevas víctimas en el departamento. Esta vez, el Ministerio de Seguridad de Mendoza informó sobre una millonaria estafa virtual ocurrida el jueves alrededor de las 20.30 en el barrio Grassi.
De acuerdo a la denuncia radicada, un hombre de 25 años detectó movimientos no autorizados en su cuenta personal del Banco Nación, constatando posteriormente el faltante de $1.700.000. Según indicaron fuentes oficiales, el dinero fue transferido inicialmente a una cuenta de Ualá y luego derivado a otras cuentas desconocidas, dificultando así el rastreo inmediato de los fondos.
Tras advertir la maniobra, la víctima realizó la presentación correspondiente y tomó intervención la Oficina Fiscal de Malargüe, que ahora intenta establecer cómo se concretó la operatoria y quiénes serían los responsables del fraude.
En el último mes, este tipo de delitos volvió a multiplicarse en el departamento, aunque desde hace años las estafas virtuales representan una problemática creciente en el Sur mendocino. Si bien algunos casos involucran cifras menores, las autoridades remarcan que todos generan importantes perjuicios económicos y emocionales para las víctimas.
Desde organismos provinciales y entidades bancarias reiteraron la necesidad de reforzar los cuidados al utilizar aplicaciones financieras, home banking y redes sociales. Entre las principales recomendaciones figuran no compartir claves personales, evitar ingresar a enlaces sospechosos y desconfiar de llamados o mensajes que soliciten datos bancarios.
Los investigadores no descartan que la maniobra haya sido ejecutada mediante técnicas de phishing o suplantación de identidad, modalidades que continúan perfeccionándose y que representan uno de los delitos informáticos con mayor crecimiento en Mendoza.