El argentino Tomás Etcheverry vivió la noche más importante de su carrera al vencer en tres sets al chileno Alejandro Tabilo y quedarse con el título del Rio Open, el torneo más relevante de la gira sudamericana. El platense se impuso por 3-6, 7-6(3) y 6-4, bajo una persistente lluvia, y levantó su primer trofeo ATP a los 26 años.
Fue una jornada inolvidable: Etcheverry ganó dos partidos en un mismo día, ya que por la tarde debió completar su semifinal ante Vít Kopiva, postergada por cuestiones climáticas. Con un desgaste físico notable y condiciones adversas, el argentino mostró carácter, resistencia y una fortaleza mental que terminó marcando la diferencia.
Remontada, tie-break y temple para escribir historia
El encuentro comenzó cuesta arriba para Etcheverry. Tabilo aprovechó su mayor frescura física y se llevó el primer set, pero el argentino reaccionó en el segundo parcial, recuperó un quiebre y llevó la definición al tie-break, donde fue decisivo en los puntos clave para estirar el partido.
Ya en el tercer set, el platense quebró en el tercer game y sostuvo con autoridad su servicio, sin conceder oportunidades de quiebre. En su tercer match point, tras largos intercambios y con ambos visiblemente exhaustos, una pelota del chileno se fue larga y desató el festejo argentino sobre el polvo de ladrillo carioca.
Tras cerrar el partido, Etcheverry se dejó caer en la cancha, saludó a su rival y celebró junto a su equipo un logro largamente esperado. Con esta consagración, el argentino suma su primer campeonato ATP y asciende hasta el puesto 36 del ranking en vivo, recuperando confianza luego de un 2025 irregular.
El triunfo en Río marca un punto de inflexión en su carrera y lo posiciona nuevamente entre los nombres fuertes del tenis sudamericano, coronando una semana perfecta en Brasil.
¿Cómo ganó Tomás Etcheverry el ATP 500 de Río y qué significa este título para su carrera?
Tomás Etcheverry venció a Alejandro Tabilo por 3-6, 7-6(3) y 6-4 en la final del ATP 500 de Río de Janeiro y conquistó el primer título ATP de su carrera. El argentino disputó dos partidos el mismo día, mostró gran fortaleza física y mental, y con esta consagración sube al puesto 36 del ranking mundial en vivo, marcando un momento clave en su trayectoria profesional.