Dos jugadores de futsal de la Provincia de Mendoza recibieron una sanción de diez años por provocarle daños severos a dos rivales en partidos organizados por la Federación de Fútbol de Salón (FEFUSA).
Dos jugadores de futsal de la Provincia de Mendoza recibieron una sanción de diez años por provocarle daños severos a dos rivales en partidos organizados por la Federación de Fútbol de Salón (FEFUSA).
El primero de los hechos sucedió el pasado 16 de junio durante un partido entre Don Orione B y Villa Hipódromo por la Primera B de FEFUSA. Allí, un futbolista del Santo, identificado como Martín Lucero, le dio un fuerte codazo a Alejandro Codes, capitán de VH, quien cayó desplado en el piso y sufrió una fractura orbito malar, maxilar y frontal. Días después fue operado y continúa recuperándose.
En un principio, FEFUSA sancionó a Lucero con 18 meses sin jugar. Sin embargo, el club de Villa Hipódromo presentó una nota ante la institución solicitando que se agrave el castigo por la gravedad de las heridas que sufrió Codes. El Tribunal de Disciplina dio lugar al pedido y lo castigó con 10 años, por lo que el jugador del Santo no volverá a jugar torneos de FEFUSA hasta el 16 de junio del 2033.
El otro violento episodio ocurrió el 5 de julio durante un encuentro entre los equipos senior de la Municipalidad de San Martín y Godoy Cruz Antonio Tomba, el cual se jugó en la cancha del Expreso. Allí, un jugador del Albirrojo le aplicó un fuerte codazo a un futbolista del Bodeguero y lo derribó de forma instantánea.
La víctima, Mariano Jaurrieta, fue atendida en el lugar por sus compañeros, pero por la gravedad de la lesión fue trasladada al Hospital Central con convulsiones y pérdida de conocimiento. El agresor, identificado como José Enrique Loscocco, recibió 10 años de suspensión.

