Cierre de FATE: distribuidores mendocinos explican la situación en Aconcagua Radio
Un distribuidor de la marca en Mendoza analizó las causas del cierre de Fatr y aseguró que el 85% de los neumáticos que se venden en el país ya son importados.
Distribuidores mendocinos explican la situación del cierre de Fate, en Aconcagua Radio.
El cierre de la fábrica de Fate sacudió al sector del neumático en todo el país y Mendoza no fue la excepción. En diálogo con Aconcagua Radio, Pablo Ippoliti, representante y distribuidor histórico de la marca en la provincia, aseguró que la crisis “se veía venir” y que la industria nacional “ya no podía competir” frente al avance de las importaciones y los cambios del mercado automotriz.
“Nosotros distribuimos Fate hace muchísimos años. Obviamente los cambios de regímenes de importación, sumado a los problemas gremiales que ya venía arrastrando Fate —no solamente Fate, creo que las tres fábricas que quedan en el país—, los hacen quedar totalmente fuera de los precios competitivos que hoy podemos tener con cubiertas importadas”, explicó.
En ese sentido, señaló que la situación no tomó por sorpresa a los distribuidores. “A su debido tiempo, tarde o temprano, algo así podía llegar a pasar. Nos era bastante difícil poder ubicar la mercadería con las diferencias de costo que teníamos y, a lo mejor, se dio más rápido de lo que cualquiera de nosotros podía haber proyectado, pero sabíamos que era cuestión de tiempo. No nos sorprendió”, afirmó.
Problemas gremiales y apertura de importaciones
Consultado sobre los conflictos internos, Ippoliti aclaró que no forma parte de la empresa, pero que las dificultades eran evidentes. “Sabemos por los problemas que teníamos por ahí con entregas de mercadería, que había muchos problemas con el gremio, con paros y otro tipo de problemas gremiales que impedían a la fábrica poder despachar en tiempo y forma la mercadería”, detalló.
A ese escenario se sumó la apertura de importaciones, que modificó por completo la estructura de precios del mercado local.
“ Fate producía el 100% en el país y estaba compuesta por una red de distribuidores en todas las provincias. Nosotros les comprábamos directo a ellos y revendíamos tanto al público como a gomerías. Pero con lo que empezó a entrar, mucho más económico, se hizo imposible competir”, sostuvo.
Calidad y competitividad: una discusión más compleja
Sobre la comparación con las marcas importadas, el distribuidor fue claro: “La calidad de Fate era muy buena, eso no se puede objetar”. Sin embargo, advirtió que el debate no puede reducirse a una cuestión de marca.
“Tenés una medida y dentro de esa medida vienen varios modelos. No es lo mismo el cliente que es viajante y quiere una cubierta de alta velocidad que el que la usa para un uso urbano y no va a superar los 120 kilómetros por hora. Es difícil comparar calidades por marca sin entrar en los diferentes diseños específicos”, explicó.
Para Ippoliti, uno de los factores centrales fue la evolución del parque automotor. “Permanentemente salen medidas nuevas y fábricas tan chicas por ahí les es muy difícil poder actualizarse tan rápido. Crear una medida nueva lleva mucho tiempo de desarrollo, homologaciones y pruebas. Fate nos podía aportar el 50 o 60% de las medidas del parque automotor actual; había un 40% que no la fabricaba”, precisó.
Un mercado cada vez más importado
El representante advirtió que cerrar las importaciones no sería una solución viable. “Si se hubieran cerrado las importaciones, hubiéramos tenido faltantes de miles de neumáticos. Es imposible que hoy cualquier fábrica pueda abastecer el consumo de nuestro país”, afirmó.
Según estimó, el 85% de los neumáticos que se comercializan en Argentina son importados, mientras que apenas un 15% corresponde a producción nacional.
Además, señaló que hay segmentos que directamente no se fabrican en el país. “No tenés en la Argentina una fábrica de cubiertas de autoelevador o de máquinas viales. No podemos no depender de la importación”, remarcó.
China, Brasil y la nueva competencia global
Consultado sobre los principales proveedores, Ippoliti indicó que China se consolidó como uno de los actores más fuertes del mercado.
“China es un gran proveedor. Estuve hace poco en una feria en Panamá y es impresionante la capacidad que tienen de cerrar negocios. Vienen muy fuerte”, relató.
Y agregó un dato que refleja el desfase tecnológico: “Una fábrica china seria tiene 120 o 150 medidas homologadas para autos eléctricos. Vienen diez años por delante de nuestro parque automotor y, por ahí, con Fate veníamos diez años por detrás”.
Para el distribuidor mendocino, el cierre marca el fin de una etapa, pero también abre interrogantes sobre el futuro del sector. “Era una pena, pero se veía venir. Era imposible con la infraestructura que tenían competir con empresas de afuera”, concluyó.