Las bajas temperaturas de este fin de semana movilizó una importante campaña solidaria para asistir a personas en situación de calle, una problemática que desde Cáritas aseguran que crece cada vez más en la provincia.
La iniciativa fue impulsada de urgencia por Cáritas, la Vicaría de la Solidaridad y la Pastoral de Calle tras el pronóstico de bajas temperaturas en Mendoza. Más de 30 voluntarios recorrieron el Gran Mendoza y asistieron a 86 personas en situación de calle.
Las bajas temperaturas de este fin de semana movilizó una importante campaña solidaria para asistir a personas en situación de calle, una problemática que desde Cáritas aseguran que crece cada vez más en la provincia.
La iniciativa fue organizada de manera urgente por la Vicaría de la Solidaridad, Cáritas Arquidiocesana y la Pastoral de Calle luego de conocerse el pronóstico de bajas temperaturas.
Y la respuesta, aseguran, superó las expectativas. “Fue extraordinario. Se recibió mucho. La gente fue muy respetuosa y llevó lo que se pidió, sobre todo ropa y frazadas”, contó el padre Mauricio Hadad, vicario general del Arzobispado de Mendoza y vicepresidente de Cáritas Mendoza.
La colecta se realizó el sábado en parroquias de distintos departamentos mendocinos y permitió reunir una importante cantidad de elementos de abrigo.
Según detallaron desde la organización, se recibieron:
Además, unos 30 voluntarios salieron a recorrer distintos puntos del Gran Mendoza para asistir directamente a personas en situación de calle.
“Pudimos visitar a 86 de nuestros hermanos en situación de calle, acercándoles una frazada, abrigo, sopa y cafecito caliente”, explicó Hadad.
Desde Cáritas remarcaron que la solidaridad permitió cubrir la urgencia generada por las bajas temperaturas, aunque reconocen que siguen faltando elementos clave como guantes, mantas, vasos térmicos y sopas instantáneas.
Más allá de la respuesta solidaria, desde la Iglesia advirtieron sobre un fenómeno que aseguran se profundiza año tras año.
“Percibimos cada vez más gente en situación de calle. Antes se concentraba en el Gran Mendoza y ahora en casi todos los departamentos. Incluso se ve gente durmiendo en plazas de barrios, algo que antes no se veía”, sostuvo Hadad.
El sacerdote describió un escenario “desalentador” y vinculó parte del agravamiento del problema al avance de las adicciones.
“El tema se ha agravado por las drogas. Mucha gente termina en situación de calle por las adicciones. Se ve mucho consumo de pipa, que es el residuo de la cocaína”, explicó.
Según señaló, la situación afecta especialmente a jóvenes que terminan alejándose de sus hogares y también a personas con trabajo que pierden sus herramientas o pertenencias por el consumo problemático.
“Hay muy pocos lugares de internación y tratamiento de adicciones”, lamentó.
Desde Cáritas Mendoza remarcaron que, aunque la campaña relámpago permitió afrontar la emergencia del fin de semana, las necesidades continúan y las donaciones siguen siendo necesarias.
Las colaboraciones pueden acercarse de manera permanente a las distintas sedes parroquiales de Cáritas y especialmente al Patio Callejero, ubicado sobre calle San Luis, entre Montecaseros e Ituzaingó.
“Hay mucha sensibilidad. La gente respondió”, resumió Hadad.

