Edulcorantes: tras el informe de la OMS, ¿con qué conviene endulzar?
Luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconsejara el consumo de edulcorante, surgieron inquietudes en torno a este reemplazo del azúcar.
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Recientemente, la Organización Mundial de laSalud (OMS) publicó un informe en el que desaconsejó el uso de edulcorantes para controlar el peso corporal o para reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles (ENT). La recomendación del organismo internacional se basa en una serie de estudios que reveló que el uso de edulcorantes no azucarados no representa ningún beneficio a largo plazo en la reducción de la grasa corporal en adultos, tampoco en niños y niñas ni adolescentes.
La pregunta entonces es: ¿con qué endulzamos? ¿Regresamos la mirada hacia el azúcar refinado que tampoco es muy recomendado? Dos especialistas en Nutrición de la provincia de Mendoza compartieron sus análisis sobre el informe de la OMS y respondieron a estas y a otras preguntas relacionadas con el consumo de edulcorantes con el objetivo de informar y no asustar ni alarmar sino entender cuál es el mensaje del organismo mundial.
La Dra. Marcela Vázquez Prieto, investigadora independiente CONICET y jefa del Laboratorio de Nutrición y Fisiopatología de la Obesidad en la Facultad de Ciencias Médicas de la UNCuyo explicó que “la conclusión final es desaconsejar el uso de edulcorantes no azucarados, principalmente, porque se ha visto que no tiene un beneficio a largo plazo en reducir el peso o la grasa corporal, que es lo que se busca cuando la gente reemplaza el azúcar por edulcorantes”.
“Lo que yo creo y, de hecho veo, principalmente en los adultos, es una asociación en cuanto al aumento en la incidencia de obesidad, de masa corporal, en la diabetes tipo 2 con el consumo de edulcorantes. Hay estudios que han demostrado que, por ejemplo, el consumo de distintos edulcorantes, principalmente la sacarina, sí provocan alteraciones en los niveles de glucosa y debido a esto, se produce un cambio en la función, en la composición de nuestra microbiota intestinal, que son las bacterias que habitan en nuestro intestino y que tienen un rol muy importante en nuestra salud”, sumó.
“Lo que se aconseja es evitar todos estos alimentos con compuestos artificiales porque los edulcorantes, en general, son compuestos artificialesy disminuir el consumo de azúcar desde edades tempranas porque, en realidad, es una costumbre. Por ejemplo, no agregar azúcar a las bebidas o las infusiones o que ese agregado sea bajo. Nuestras papilas gustativas se adaptan al dulzor, es decir, si uno las acostumbra a escasa cantidad, el gusto se va adaptando e igual se puede sentir un sabor dulce. Son procesos de cambios de hábitos, de educación, que tienen que ver también con los alimentos ultraprocesados que generan efectos contraproducentes”, expuso la experta del Instituto de Medicina y Biología Experimental de Cuyo (IMBECU).
Qué hacer
Al final, todos los caminos conducen a un estilo de vida saludable. Para Vázquez, las recomendaciones en cuanto a la alimentación a las que se adaptan las personas con diabetes no son- o no deberían ser- diferentes a las de la población en general.
En la misma línea, la licenciada en Nutrición, Silvina Rodríguez Blanco, jefa del Departamento de Nutrición y Alimentación de Osep señala que de nada servirá eliminar a los edulcorantes si se siguen consumiendo alimentos que traen más complicaciones peores. “No es bueno asustar a la población, pero sí es importante educarla porque si bien siempre recomendamos que el consumo de edulcorantes no sea excesivo, tiene que ir acompañado de una dieta saludable”, comenzó a explicar.
“Entonces, creo que esto apunta a que el consumo de edulcorantes debe ser moderado. No hay estudios que comprueben que sean cancerígenos en cantidades moderadas. Y, en cuanto a las enfermedades no transmisibles, no es que el consumo de edulcorantes las genere en sí, sino que es la suma: es el conjunto de alimentos que consume la población. Entonces, siempre recomendamos los edulcorantes en cantidades moderadas y una alimentación saludable, hablamos de reducir, no por ser un edulcorante se puede tomar en cantidades desproporcionadas, no tiene sentido, no hay beneficio”, sumó la licenciada.
Y aclaró: “Las personas con sobrepeso u obesidad, seguirán con estas enfermedades si no llevan adelante un tratamiento, un estilo de vida saludable. No es solamente dejar de consumir edulcorantes, también hay que evitar las bebidas azucaradas, los alimentos ultraprocesados, hacer ejercicios, no hay magia en esto, es algo para tomar con responsabilidad”.
Sobre las porciones moderadas de edulcorantes, Rodríguez Blanco, señaló que vienen en el envase y que es recomendable respetarlas. Por ejemplo, un sobrecito en el desayuno y otro en la merienda no representa ningún riesgo. La idea es no utilizarlos a cucharadas y ni en mayor cantidad a la que aparece en dosis aconsejadas. Ante cualquier duda, consultar a una profesional nunca está de más.
“Lo ideal es elegir bebidas naturales, el agua principalmente bebida de frutas. Lo que hay que evitar, por ejemplo, son las gaseosas o jugos dietéticas a diario porque es así como generalmente se supera la dosis de edulcorantes que consumimos. Y ese edulcorante tiene sodio que aumenta la presión y ahí te puede traer complicaciones”, señaló.
Dentro del super: ¿volvemos al azúcar refinado?
En la vida cotidiana, puede surgir esta pregunta: ¿con qué me conviene endulzar? Rodríguez Blanco indicó que hay muchas personas que quizás endulzan con miel pero, igualmente, moderando la cantidad en una persona sin diabetes.
“El agregado de azúcar o de endulzantes es cultural, pero perfectamente se pueden consumir los alimentos sin azúcar. No hay que aterrarse con el uso edulcorantes sino ser moderados. Los que están en el mercado los podemos consumir. Se habla mucho de la Estevia es más natural pero recordemos que no se consume directamente de la planta sino que también pasa popr un proceso. La Sucralosa es mitad edulcorante, mitad azúcar. Y después están los edulcorantes artificiales que no aportan calorías y que se pueden consumir siempre en un contexto de alimentación saludable”, expuso.
“En cuanto al azúcar tradicional, en dosis moderadas tampoco es dañina, una o dos cucharaditas en las infusiones no traerá problemas aparejados. Es una elección quizás dejar el azúcar y consumir edulcorantes, pero siempre, todos los alimentos que consumimos, deben ser en cantidades moderadas. Si puntualizamos en la economía doméstica, sí, los edulcorantes son más caros, pero endulzan más. Eso también es una realidad. El tema con el azúcar es que hay personas que a lo mejor desean un sabor muy dulce y utilizan mucho pero con una dosis mínima de edulcorante logran ese sabor dulce que quieren. Dentro de los malos hábitos, recomendaría no colocar 5 cucharadas de azúcar a cada infusión que tomemos, medir estas cantidades tanto en una como en otra, no traerá mayores problemas siempre y cuando todo esté enmarcado en un estilo de vida y alimentación saludables. No es dejar de tomar edulcorantes si voy a tomar gaseosa dietética todos los días, no tiene sentido”, cerró la profesional.