¿Vuelve la "Brujineta"? Los rituales y cábalas de los mendocinos para ganar el Mundial 2026
A semanas del Mundial 2026, los mendocinos reactivan cábalas y rituales para “ayudar” a la Selección. Entre velas, fernet y supersticiones, la fe futbolera vuelve a escena.
Desde Mendoza al Mundial 2026: los rituales más insólitos para la Scaloneta.
Faltan pocas semanas para el inicio de la Copa Mundial de Fútbol de 2026 y, en la provincia de Mendoza, comienza a palpitar la emoción por ver a la albiceleste salir a la cancha. Entre amigos y familia, ya se instala la conversación sobre cómo se van a vivir los partidos porque, ya sea con un ritual especial, sentados siempre en el mismo lugar o encerrados en una habitación, los futboleros van a hacer todo lo que esté en sus manos para que la selección argentina traiga “la cuarta” a casa.
“Echo a mi papá”: las cábalas extremas que ya encienden el Mundial 2026
Cuando de fe, pasión y amores se trata, no hay nada escrito. En Qatar quedó demostrado. Encender velas, rezarle al Diego, hacer una comida especial, sentarse siempre en el mismo lugar y hasta freezar al 10 de Francia fueron solo algunos de los rituales y cábalas más comunes para ayudar a la “Scaloneta” a ganar.
Los rituales más comunes y los más extremos de los argentinos
Para Daniel, la Copa del Mundo 2022 inauguró una peculiar costumbre decorativa con sus amigos: "Empezamos a llenar algún mueble de la casa con camisetas de la Selección. Cada vez que nos juntábamos, cada uno traía las suyas y poníamos entre 10 y 15 casacas, entre viejas y nuevas", recordó. En lo que respecta a indumentaria, hay quienes también deciden repetir "outfit" cada vez que los 11 salen la cancha —aunque es cuestión de libre albedrío y elección personal si la ropa debe lavarse o no—.
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Hacerle "cuernitos" a la televisión cuando un rival de la Selección Argentina va a patear un penal o realizar un movimiento determinante es una de las prácticas más comunes del folclore futbolero.
Imagen generada con IA.
Para otros, los partidos tienen que verse sí o sí con las mismas personas, sentados en el lugar exacto donde vieron el enfrentamiento anterior o "siempre tomando fernet". Esta creencia también lleva a algunos hinchas a poner límites estrictos, como impedir el ingreso de "foráneos" a la casa o, incluso, echar a sus familiares. “Yo echo a mi papá de la casa en los partidos” y “evito que mi mamá los vea porque es re mufa”, fueron algunos de los comentarios de esta índole.
"Mi cábala es estar sentada en la mesa de atrás del tele 'estudiando' algo. Así salimos campeones, así se mantiene", afirma Constanza.
Para varios mendocinos, es mejor “no mirar a la pantalla cuando se anuncia un posible gol” o, incluso, recluirse en una habitación alejada de la sala principal "porque justo visité a mi familia el día que jugaba la Selección, pero no había visto otros partidos con ellos. Entonces, me tocó verlos en la pieza", cuenta Victoria.
¿Regresa “la Brujineta”? A casi 4 años del fenómeno mágico que acompañó a la “Scaloneta”
En la edición pasada del Mundial, la fe en que los 11 jugadores coacheados por Lionel Scaloni lograrían la tercera estrella en la camiseta era tan fuerte que todos los argentinos unieron fuerzas para ver el sueño hecho realidad. Pero hubo un caso particular que resonó a nivel global: un grupo de más de 30.000 brujas, tarotistas y trabajadoras espirituales argentinos se organizó para “proteger energéticamente” a la Selección.
El fenómeno, conocido como “La Brujineta”, surgió tras la derrota ante Arabia Saudita. Desde ese momento, varias practicantes comenzaron a realizar rituales de sanación, protección y limpieza energética para los jugadores. La iniciativa se viralizó rápidamente en redes sociales, especialmente en Twitter y grupos de WhatsApp, donde miles de personas compartían cábalas, rituales y mensajes de apoyo espiritual hacia el equipo.
La fe de los hinchas argentinos también sale a la cancha.
En simultáneo, quienes no tuvieron la posibilidad de ver a los gauchos en el Estadio Lusail, armaron altares en sus casas y sacaron viejas técnicas para brindar protección, prosperidad o canalizar buenas intenciones hacia los jugadores. Otros se enfocaron en ofuscar a la competencia y, en este sentido, una de las prácticas más comunes fue la de "congelar gente".
“No lo hice mucho el último mundial, pero suelo escribir el nombre de algún DT en un papel, ponermelo en la zapatilla y 'pisarlo'”, revela una mendocina confesa hincha del Tomba.
Una práctica muy común, y tal vez más naturalizada, es la de "hacerle cuernitos al tele" cuando ataca el rival. Se cree que esto ayuda a espantar la mala suerte y protege al equipo.