El sueño es un pilar fundamental de la salud. Según Víctor Manuel Rodríguez Molina, académico de la UNAM, permanecer más de 70 horas despierto puede llevar a la muerte debido a un estrés extremo que afecta órganos vitales como el corazón, los riñones y los pulmones.
Efectos devastadores de la falta de sueño
No descansar correctamente tiene un impacto profundo en el cerebro y el sistema inmunológico. Puede causar enfermedades crónicas, problemas de memoria y dificultades de concentración. Además, los trastornos del sueño afectan el rendimiento diario y la calidad de vida.
Un estudio del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA reveló que el 45% de la población sufre algún tipo de alteración en el sueño.
28,9% tiene dificultades para conciliarlo.
29% no logra mantenerlo.
30% se despierta antes de lo deseado.
El estrés es uno de los principales desencadenantes, y Argentina ocupa el segundo lugar en el mundo con mayor nivel de estrés, según un informe de WIN International.
El estrés, marcado por pensamientos intrusivos y preocupaciones, impide que el cuerpo se relaje para un sueño reparador. Entre los grupos más afectados están:
Mujeres (58%) vs. hombres (48%).
Adultos de 25 a 34 años (60%).
Además, 4 de cada 10 personas califican su calidad de sueño como mala.
Claves para mejorar la calidad del sueño
La coach en Salud y Bienestar Nadia Nedelchev recomienda:
Evitar pantallas una hora antes de dormir. Optar por leer o escuchar música.
Tomar pausas activas. Caminar o relajar la mente durante el día.
Hacer ejercicio regularmente. Pero sin actividad intensa antes de dormir.
Establecer horarios fijos de sueño. Acostarse y levantarse a la misma hora.
Crear un ambiente propicio. Habitación oscura, fresca y sin ruido.
Cuidar la alimentación. Evitar cafeína, alcohol y comidas pesadas.
Usar una libreta en la mesa de luz. Anotar pendientes ayuda a liberar la mente.
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Las fases del sueño y su importancia
El sueño tiene distintas etapas:
1 Fase 1: Adormecimiento, transición entre vigilia y sueño.
2 Fase 2: Sueño ligero, el ritmo cardiaco y respiratorio disminuyen.
3 Fase 3: Inicio del sueño profundo.
4 Fase 4: Sueño profundo, difícil de interrumpir.
5 Fase REM: Mayor actividad cerebral, donde ocurren los sueños.
Durante la noche, el cuerpo repara daños celulares, elimina sustancias tóxicas y fortalece el sistema nervioso. Si este proceso se interrumpe, puede acelerar el envejecimiento y aumentar el riesgo de enfermedades.
Dormir bien no es un lujo, sino una necesidad vital.