Cada 19 de marzo, la Iglesia Católica conmemora Día de San José, patrono de la Iglesia universal. Su figura simboliza el rol ejemplar de los padres como guías y protectores. Fue esposo de la Virgen María y padre adoptivo de Jesús, custodio de la Sagrada Familia.
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La historia de San José, el padre que marcó al cristianismo
19 de marzo: ¿Quién fue San José?
San José, también conocido como José de Nazaret, es recordado en la tradición cristiana como un “elegido de Dios”, distinguido por su capacidad de discernir y cumplir la voluntad divina. Su vida simboliza virtudes como la fe inquebrantable, la humildad, la honestidad y el amor por el trabajo.
Los relatos sobre su vida se encuentran en los Evangelios. Según el Evangelio de San Mateo, era un hombre humilde, artesano y carpintero. José acogió con amor a Jesús como su hijo, quien fue concebido en el vientre de la Virgen María por obra del Espíritu Santo, siendo reconocido como el Hijo de Dios.
Se estima que murió cuando Jesús tenía alrededor de 12 años, aunque no se conoce con precisión la fecha de su fallecimiento. La devoción a San José se basa en su elección como esposo de María y padre terrenal de Jesús. Se cree que su culto comenzó en comunidades cristianas de Egipto y que, en Occidente, desde el siglo XIV se fijó el 19 de marzo como día de su celebración.
Esta devoción fue impulsada por figuras como el papa Sixto IV y Santa Teresa de Jesús. En 1870, el papa Pío IX lo proclamó patrono de la Iglesia universal, en reconocimiento a su papel como protector de la Sagrada Familia, considerado un modelo de cuidado y resguardo para toda la Iglesia.
Más tarde, en 1955, el papa Pío XII instituyó la fiesta de San José Obrero, que se celebra cada 1 de mayo y coincide actualmente con el Día Internacional de los Trabajadores.