Culminó noviembre, el Mes de Concientización sobre el cáncer de próstata, y el balance en la salud masculina es alentador. Los especialistas locales advierten que los hombres consultan cada vez más y se rompen mitos sobre los controles urológicos, una estrategia clave, ya que la enfermedad inicialmente es asintomática.
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Cáncer de próstata: Juan Manuel Bujaldón, especialsita en Urología, brinda detalles de la importancia de la prevención.
Foto: Yemel Fil
Cáncer de próstata: mayor conciencia y menor temor
Bujaldón aseguró que el balance del "Mes Azul" es "súper positivo" y que la tendencia de consulta en los hombres va en aumento. Este cambio se debe tanto a las campañas de prevención como a una evolución en la mentalidad de la sociedad.
"Con el correr de los años vamos viendo que cada vez los hombres se sueltan más al ir al médico, al ir al urólogo, que nosotros siempre decimos que el urólogo es como algo aparte dentro de la medicina para el hombre más que nada porque genera mucha vergüenza, temor y es por eso que por ahí no consulta", comentó el especialista.
Cáncer de próstata: hay una mayor conciencia sobre la salud sexual masculina.
Los controles clave: derribando el mito del tacto rectal obligatorio
Una de las principales barreras que evita la consulta urológica es el temor al tacto rectal. Sin embargo, Bujaldón es enfático en aclarar que "el control urológico no se limita solo a este estudio", y que no realizarlo no debe ser un impedimento para la prevención.
Protocolo de control urológico (a partir de los 50 años):
Análisis de sangre: antígeno prostático específico (PSA). Es un estudio de sangre "súper sencillo" que forma parte fundamental del screening.
Tacto rectal. es un estudio complementario al PSA.
Ecografía. estudio para evaluar el resto del aparato urinario (riñones y vejiga).
"Si la persona no quiere, tiene temor o vergüenza... no tiene que dejar de consultar... porque lo que pasa y que por ahí es lo más importante... es que la gente deja de ir y se pierde la oportunidad de controlarse con el antígeno", dijo el médico.
El profesional recalcó que en caso de que la persona tenga familiares con antecedentes de cáncer de próstata (hermano, padre, tío), debe realizarse los controles a partir de los 45 años, el resto, desde los 50 años puede iniciar los chequeos.
"El control debe ser continuo (anual o cada dos años, según indicación médica) y no una única vez, ya que de nada vale controlarse solo a los 50 y luego dejar", enfatizó el urólogo.
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La importancia de los chequeos a tiempo
El cáncer de próstata es una enfermedad muy frecuente (prevalente) y, lamentablemente, es asintomática en sus etapas iniciales. Por eso, las campañas de prevención y el screening son vitales.
"Cuando el paciente presente síntomas locales o síntomas de que hay enfermedad de distancia como sería dolor óseo, ahí ya es tarde, porque estamos hablando de una enfermedad avanzada en donde las chances de curación son bajas", sentenció Bujaldón.
Ante la sospecha de cáncer (PSA elevado o tacto sospechoso), el médico explicó que el paso intermedio antes de la biopsia es la Resonancia Magnética Multiparamétrica de Próstata.
Para la confirmación diagnóstica a través de la biopsia, existen dos métodos: la Biopsia Transrectal y la Biopsia Transperineal, siendo esta última la recomendada por guías internacionales y considerada una novedad en la provincia de Mendoza.
cáncer de próstata
Cáncer de próstata: la toma de conciencia de los controles a tiempo es fundamental.
Biopsia transperineal (abordaje novedoso en Mendoza):
Es un procedimiento avanzado para diagnosticar el cáncer de próstata, donde se toman muestras de tejido prostático a través de la piel del perineo (la zona entre el ano y los testículos), evitando el recto, lo que reduce significativamente el riesgo de infecciones graves como la sepsis.
En la provincia de Mendoza, Bujaldón es el único especialsita que realiza el estudio. Lo hace en el Centro Urológico Mendoza, ubicado en Espejo 545, Ciudad.
¿En qué consiste? la muestra se toma a través del periné (el espacio entre los testículos y el ano), a diferencia del método transrectal que lo hace a través del recto.
Principal ventaja: evita o disminuye el riesgo de infección, ya que se punza a través de un sitio limpio.
Precisión: permite tomar muestras de toda la próstata por igual, incluso de zonas inaccesibles por el abordaje transrectal, guiándose por la resonancia magnética.
La tendencia positiva en la consulta masculina demuestra que los mitos se están rompiendo y que el hombre está asumiendo un rol más activo en el cuidado de su salud.