Un vecino del barrio porteño de Belgrano sufrió un grave accidente, luego de que una placa de vidrio del balcón de un edificio se desprendiera y cayera sobre su cabeza, provocándole heridas de gravedad.
El accidente ocurrió en una cafetería sobre la calle Ciudad de la Paz. La víctima sufrió cortes y lesiones, pero evoluciona favorablemente.
Un vecino del barrio porteño de Belgrano sufrió un grave accidente, luego de que una placa de vidrio del balcón de un edificio se desprendiera y cayera sobre su cabeza, provocándole heridas de gravedad.
El episodio ocurrió hace unos días, pero quedó registrado en un video que se difundió en las últimas horas. El hecho se produjo en una cafetería ubicada en la calle Ciudad de la Paz 353. La víctima, identificada como Pablo, se encontraba tomando una gaseosa en una mesa sobre la vereda del local.
En determinado momento, tal como se observa en el video, sacó un cigarrillo. Fue entonces cuando la placa de vidrio, proveniente del balcón de un cuarto piso, cayó sobre él.
De acuerdo con las primeras informaciones, el hombre se encuentra fuera de peligro. Un vecino de la zona, identificado como Julio, precisó: “Está bien. Ya los 20 puntos de la cabeza se los sacaron″.
“Te digo todo esto porque estuve charlando con él ayer. Tiene mal el brazo, tiene tres tendones cortados y va a tener que hacer rehabilitación”, agregó la misma persona en diálogo con C5N. Tras el accidente, el local decidió tomar medidas. Como se puede ver en las imágenes, las mesas fueron corridas para evitar un nuevo accidente similar.
En tanto, un empleado de la cafetería -identificado como Lautaro- brindó mayores detalles sobre cómo se produjo el sangriento accidente. “Nos encontrábamos en el fondo haciendo producción, haciendo nuestras tareas cotidianas. Escuchamos el golpe y nos acercamos rápidamente a ver qué había pasado. Fue un estruendo bastante importante”, comenzó relatando el joven. El impacto fue tal que los empleados creyeron que había sido un accidente de tránsito.
En declaraciones a Todo Noticias (TN), Lautaro precisó que, al salir a la calle, se encontraron con Pablo “bastante desvanecido y aturdido”. Por la fuerza del viento, decidieron resguardarse debajo del balcón: “No sabíamos si iban a caer más vidrios o no”.
Los momentos posteriores fueron determinantes para la asistencia de la víctima: fue sentado en una silla y se le practicó un torniquete, la limpieza de la herida y el control del sangrado. Según el relato del empleado, presentaba sangre en el rostro, la cabeza, la espalda y un brazo.
“Tenía muchos cortes -no de gran magnitud- en la cabeza, nuca, espalda, parte del cuello. El pecho no lo llegué a ver y en el brazo izquierdo sí, un par de cortes importantes”, siguió el joven.
Consultado por el periodista respecto a si el consorcio del edificio tomó alguna disposición para prevenir este tipo de incidentes, respondió: “Desconozco completamente”.
De acuerdo con las primeras reconstrucciones, el episodio ocurrió durante una mañana ventosa. El departamento pertenecería a una persona que reside en Córdoba, y lo utiliza de manera ocasional, por lo que no se encontraba en la vivienda al momento de la secuencia.
Sin embargo, con la intervención del encargado del edificio se pudo ingresar a la vivienda para retirar el resto del cristal del balcón y evitar un nuevo incidente.


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