El Honorable Tribunal de Cuentas multó al intendente de Rivadavia, Ricardo Mansur, y a funcionarios de ese municipio por irregularidades administrativas correspondientes al ejercicio 2024, a la vez que aprobó la rendición de cuentas de la comuna, que tendrá elecciones municipales en febrero.
El fallo N° 18347, con fecha del 17 de diciembre del 2025 y publicado este miércoles en el Boletín Oficial, el organismo que tiene al frente a Néstor Parés, responsabiliza a Mansur por procedimientos irregulares por incumplimientos de la normativa.
Entre los casos detectados se encuentran deficiencias en la contratación y pago de artistas del festival Rivadavia Canta al País y falencias en las contrataciones de servicios, como también en la compra de luminarias y cubiertas para vehículos municipales. Algunas de las irregularidades fueron subsanadas mientras que otras derivaron en sanciones.
Irregularidades detectadas
El organismo detectó irregularidades que derivaron en la aplicación de multas. Se señaló la ampliación irregular de una licitación de luminarias realizada fuera del momento legalmente permitido, en incumplimiento del artículo 149 del Decreto 1000/15.
También se detectaron errores graves en la compra de cubiertas para vehículos municipales, entre ellos la falta de justificación técnica de la necesidad, la adquisición de cubiertas incompatibles con el parque automotor, acuerdos posteriores con proveedores para reemplazar bienes ya adjudicados —lo que afectó la transparencia del procedimiento— y la ausencia de un sistema de control de stock, pese a observaciones reiteradas en ejercicios anteriores.
A esto se sumaron deficiencias en la contratación y pago de artistas del festival “Rivadavia Canta al País”, como la falta de imputación preventiva del gasto, contratos firmados sin acreditar representación exclusiva, resoluciones dictadas con posterioridad a la firma de los contratos y distintos incumplimientos vinculados al impuesto de sellos.
Otras deficiencias observadas
El Tribunal de Cuentas detectó diversas irregularidades administrativas que algunas de ellas fueron subsanadas durante el proceso de control, como la falta de registro patrimonial de bienes de capital y obras públicas ejecutadas, que había generado una diferencia superior a $261 millones entre el inventario municipal y la ejecución presupuestaria.
También se observaron deficiencias en la registración contable de fondos de coparticipación y otros aportes provinciales, producto de registraciones parciales y de la ausencia de conciliaciones, así como falencias en contrataciones de servicios —entre ellas las de promotores deportivos y un médico— por no haberse acreditado inicialmente la efectiva prestación de los servicios antes de efectuar los pagos correspondientes.
Otras irregularidades quedaron parcialmente subsistentes, aunque sin sanción en esta instancia. Entre ellas, la falta de rendición completa de subsidios de ayuda social directa, debido a la ausencia de registración formal de cargos y descargos de los materiales entregados, pese a que se logró acreditar el destino final de los mismos. En el mismo grupo se incluyeron deficiencias en una licitación de luminarias LED, que se apartó de las especificaciones del pliego original y presentó errores de imputación presupuestaria. Si bien el Tribunal consideró justificado el objeto de la contratación, emitió instrucciones correctivas para evitar la reiteración de estas prácticas.
Las multas que aplicó el Honorable Tribunal de Cuentas
El Tribunal aprobó la rendición de cuentas, pero aplicó sanciones económicas a funcionarios responsables:
Intendente Ricardo Mansur: $300.000
Lucio Ángel Gutiérrez, secretario de Gobierno: $300.000.
José David Ficara, secretario de Obras y Servicios Públicos: $400.000.
Orlando Javier Aranda, secretaría de Hacienda: $300.000.
José Leonardo Luna, contador municipal: $900.000.
Luis Raúl Hernández, coordinador de Compras y Suministros: $300.000.