jueves 15 sep 2022
Inseguridad

"No se salva ni Dios", inseguridad en General Alvear

Un ladrón, especialista en el robo de iglesias, vulneró una vez más la "Casa de Dios" y se hizo con los elementos de sonido de la parroquia Sagrado Corazón.

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Por María José Aguas 19 de julio de 2022 - 11:40

Ni Dios se salva de la inseguridad. Un ladrón, cuyo blanco predilecto parecen ser las iglesias, lo hizo de nuevo y esta vez fue en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús en General Alvear. El delincuente, a cara descubierta, entró al templo sagrado ubicado sobre calle Olascoaga y Avenida Alvear Oeste, luego de dar vueltas, ingresó a un cuarto donde guardan artículos de limpieza y tomó un lampazo con el que rompió el candado de una puerta que le permitió acceder a los equipos de sonido.

Con un andar cansino y su mochila llena, salió del lugar como si nada hubiese sucedido y confiado que había cumplido su objetivo. Jamás se percató que las cámaras de seguridad que habían registrado cada uno de sus movimientos desde que entró hasta que salió de lugar.

ROBO EN LA PARROQUIA

Con la filmación en su poder, el cura párroco Horacio Valdivia pidió la ayuda de la comunidad. Ocho horas después apareció el botín a través de una tercera persona. “Se ve que alguien se conmovió realmente y nos acercó a la potencia y el mezclador, que son los elementos que usamos habitualmente para cantar desde el coro”, relató el sacerdote. Más allá que desde la Parroquia no realizaron la denuncia, la Policía actuó de oficio ante lo público del episodio.

Lo curioso del hecho más allá de vulnerar la “Casa de Dios”, fue que este delincuente, cuya identidad no trascendió, parece ser especialista en este tipo de hechos. Por lo que pudo saberse ya habría robado en templos de San Rafael y Malargüe, con este mismo proceder, con la diferencia que en esta ocasión todo quedó registrado.

“Es difícil encasillar a una persona y decir que es un ladrón, porque cada uno, es uno y sus circunstancias, por allí no alcanzamos a visualizar todos los problemas que él pueda tener. Sin justificar el hecho le pido a la gente que no sea tan dura en el juicio hacia esa persona”, pidió Valdivia, apelando al perdón y rescatando que a pesar de la bronca inicial, esta historia tuvo “final feliz”.

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