Un ciudadano colombiano radicado en la Provincia de Mendoza contó el martirio que vive tras ser denunciado por violencia de género por parte de su ex pareja, presentación que le provocó una restricción de acercamiento hacia sus dos hijas, a quienes no puede ver desde hace un tiempo.
El hombre, identificado como Manuel Ricardo Aza (43), contó que fue blanco de una falsa denuncia -el año pasado- por su ex pareja, una psiquiatra que es empleada del Damsu (obra social de la UNCuyo), quien actualmente está con licencia por salud mental.
Peor aún, denuncia que su mujer se llevó a sus hijas consigo a fines del año pasado y desde ese entonces no las puede ver.
“El 22 de enero pasado me hicieron un allanamiento 10 policías en mi casa, sumamente violento, a los gritos. Cualquier persona que sabe la rutina de mis hijas y que las conoce, sabe que soy un padre presente, que siempre ha estado, un padre que cría con amor, con salud, tirando adelante, un padre mirando para las buenas”, explicó el hombre, sumamente angustiado.
Un hombre se defiende de una denuncia por violencia de género en la Provincia de Mendoza
Según contó el hombre, todo surgió a fines del año pasado en la Provincia de Mendoza, cuando la pareja decidió terminar la relación. Fue la mujer quien en noviembre le pidió la separación al hombre y el 27 de diciembre, siguiendo con la declaración, la mujer se llevó consigo a sus hijas.
Días después, la justicia obligó al hombre a retirarse de su casa y luego la policía allanó el hogar donde estaba viviendo, junto a un amigo suyo.
Desde ese entonces, el hombre ha intentado mejorar su situación con distintos abogados e incluso pidió ayuda en Cancillería. Sin embargo, hasta el momento no encontró respuesta a la restricción.
“Les ofrecí que me hagan pericias psicológicas. Yo doy la cara, no tengo problemas. La estoy pasando muy mal. Todo ha sido un horror, me parece que no es justo como persona, como padre que he sido”, agregó.
El pedido desesperado del hombre denunciado por violencia de género
El hombre asegura que está sufriendo una falsa denuncia que lo dejó sin casa, sin herramientas de trabajo (está haciendo changas de pinturería, jardinería y mantenimiento para poder sobrevivir) y sin ver a sus hijas.
Aza asegura que tiene formación como diseñador y que actualmente está desarrollando una plataforma de salud preventiva y gestión digital. “He sido seleccionado en diversas convocatorias y becas gracias al potencial del proyecto”, aseguró.
Sin embargo, hoy la prioridad es recuperar el contacto con sus hijas. “Necesito un proceso justo, pero sobre todo ver nuevamente a mis hijas, tener ese contacto”, pidió desesperadamente.