Opinión

Si la economía de Mendoza fuese un auto sería un Ford T: hermosa y lenta

Empresarios locales dicen que falta mucho para industrializar y hacer crecer la economía. Sus análisis

Por Myriam Ruiz

Cadenas productivas que no terminan de cerrar su negocio o rentabilidad por el peso de impuestos y la escasa confianza inversora en el país; frutas que se pierden en fincas que han sido abandonadas hace tiempo; viñedos marchitos por la helada que terminará en la importación de vinos; una ganadería en crecimiento pero golpeada por la sequía; una industria petrolera que sostiene a duras penas el movimiento; una minería que nunca comenzó… Los motores que deberían mover a la economía mendocina no están traccionando como históricamente lo han hecho. Y no hay visos de que eso vaya a cambiar en este 2023.

Por eso nos trae esa similitud con el primer auto fabricado en base a la Producción en Cadena: el Ford T. Era carísimo hacerlo funcionar y sólo lograba los 70 km/h. Mendoza está así: hermosa, pero lentísima para arrancar en su fase productiva e industrial y hacerse competitiva.

El agro y la industria mendocina necesita un sistema de estímulo muy potente para que el agricultor o ganadero siga produciendo alimentos. Hay recursos internacionales pero requiere capacidad política para mirar una Mendoza de aquí a 10 años. Francisco Araujo El agro y la industria mendocina necesita un sistema de estímulo muy potente para que el agricultor o ganadero siga produciendo alimentos. Hay recursos internacionales pero requiere capacidad política para mirar una Mendoza de aquí a 10 años. Francisco Araujo

El último informe del IERAL, de la Fundación Mediterránea, sobre la economía de Mendoza plantea lisa y llanamente que, mientras la economía en el país ha ido repuntando luego de la pandemia, esto no ha ocurrido igual en nuestra provincia.

En este análisis vamos a hablar sobre eso y poner sobre relieve la palabra de grandes productores e industriales que, más o menos, dicen lo mismo.

Las voces de productores e industriales

Francisco Araujo es productor y coordinador del Cluster de Ciruela de Mendoza. En entrevista con el programa “Cielos del Sur”, de TVA El Nevado y Alvear, dijo que falta mucho aún para llegar a la industrialización que necesita Mendoza. “El mayor activo que tenemos es la Historia. Esta era una provincia de mucha riqueza, con bodegas, fábricas, secaderos y hoy estamos en una situación compleja, con miles de productores pasándola mal y abandonando sus fincas”, explica.

Sobre la necesidad de gestión de los Gobiernos y del sector político explica que se necesita un estudio profundo de las realidades productivas de cada oasis. “Hay diagnósticos hechos, pero requiere políticas de Estado para saber a qué dedicar cada zona y como ser competitivos”.

“El agro y la industria mendocina necesita un sistema de estímulo muy potente para que el agricultor o ganadero siga produciendo alimentos. Hay recursos internacionales pero requiere capacidad política para mirar una Mendoza de aquí a 10 años”, subraya Araujo.

Hugo Tornaghi, bodeguero y presidente de la Cámara de Comercio de San Rafael, critica la mirada poco federal de los gobiernos nacionales. Dice que se habla de campo, de soja, de la pampa cerealera y que nuestra agricultura está como olvidada.

“Nuestras economías son mano de obra intensiva. El trabajo de cosecha, poda, mover la tierra, subir y bajar la tela requiere muchísima cantidad de personal a diferencia de los cultivos intensivos que se hacen con una sola máquina”, expresa con razón.

Desde su punto de vista faltan políticas que ayuden a la agroindustria y al sector empresario y exportador a crecer. “No tenemos conectividad, el Pehuenche no se usa para cargas y el Paso Las Leñas aún no está. Falta inversión en obras y en rutas. Nuestra mirada es que hay que unirse y trabajar todos para el mismo lado o el Sur está con riesgo de desaparecer en el mapa provincial económico”, indica.

Osvaldo García lleva adelante Tostadero Manisur, una empresa con 66 años en San Rafael que nutre de cereales, maní, garrapiñadas, tutucas y toda la línea de té, mate cocido, café y especias Reina Mora tan presente en las góndolas argentinas.

García hace un panorama de lo que ha cambiado Mendoza en lo productivo. “Recorres el sur y el este y ves más monte que fincas produciendo –comenta-. El Gobierno debería ayudar a que estas fincas vuelvan a producir y tener nuevamente esas hectáreas de frutales, viñedos o verduras”.

Además cuenta, como anécdota, que muchos de sus clientes de la Patagonia pasan hasta el Gran Mendoza a cargar frutas y verduras, y luego vuelven hasta el Tostadero por mercadería. “Toda esa fruta y verdura deberían cargarla aquí, en el sur de Mendoza, donde las rutas nacionales confluyen”, subraya.

Qué dice la Fundación Mediterránea

Volvamos al último Informe de Coyuntura del IERAL Mendoza donde se verifica que en la economía mendocina se dio una recuperación en 2022 pero a un ritmo más lento que en el resto del país.

En parte, esa menor recuperación se explica considerando tres sectores: industria, agro y petróleo. El petróleo se mueve pero no crece como sector, y en la agricultura hubo menor cosecha de uvas y problemas en frutas, así como precios bajos en exportación como en el sector ajero.

Es interesante la mirada del IERAL sobre los tres motores que mueven a Mendoza: el sector privado, el sector público y el sector exportador. Desde el 2014 el sector privado viene decreciendo. En el 2022 dio una leve subida en la cantidad de empleos aunque evidencia un ajuste en salarios.

En esto, es el único de los tres motores que ha mantenido una tendencia en movimiento y levemente alcista. El sector público no mueve la aguja luego de un pico que hizo entre 2011 y 2015; y las exportaciones crecen en dólares pero, si se expresan en valores de moneda constante (por fuera de la inflación) las ventas al exterior vienen cayendo.

“Resumiendo, comparado con el país el impulso de los tres motores ha sido menor en Mendoza”, indica el informe económico.

Las perspectivas no son buenas para este 2023, no se espera un boom de inversiones y los motores externos e internos vienen muy apaleados por la crisis económica además de condiciones que afectan en lo macro como la sequía y las heladas.

La expectativa para Mendoza es que la actividad económica crezca apenas o se mantenga estancada, en un contexto difícil a nivel país y en un año electoral.

Te Puede Interesar